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Las Black Princesses logran su octava clasificación al Mundial sub-20

La selección sub-20 femenina de Ghana vuelve a instalarse en su hábitat natural: el Mundial. En Kampala, lejos de casa, bajo presión y en inferioridad numérica, las Black Princesses encontraron otra vez el camino. Un 1-1 ante Uganda bastó para sellar el billete a la FIFA U-20 Women’s World Cup que se disputará en Polonia.

No fue una noche cómoda. Uganda golpeó primero y el partido se torció aún más con una expulsión ghanesa. Marcador en contra, una jugadora menos y un estadio empujando a las locales. El tipo de escenario en el que muchos equipos se desmoronan.

Este grupo eligió otro guion.

El empate, trabajado y sufrido, se apoyó en la ventaja que Ghana traía de la ida: un 2-1 valiosísimo en el Accra Sports Stadium. Ese triunfo inicial abrió la puerta; la resistencia en Kampala la terminó de derribar. Con el global a favor, las Black Princesses certificaron su octava clasificación consecutiva a un Mundial sub-20. Ocho torneos seguidos. No es una racha, es una estructura.

El elogio de Mark Addo: resiliencia bajo fuego

Al término de la eliminatoria, el vicepresidente de la Ghana Football Association, Mark Addo, no escatimó en reconocimiento. Su mensaje fue directo: esto no es casualidad.

“Lo que este equipo ha logrado no es poca cosa. Cuando todo estaba en contra, un gol abajo y una jugadora expulsada, vuestra resiliencia y vuestro trabajo duro dieron el resultado que aseguró la clasificación al Mundial”, subrayó, poniendo el foco en el carácter del grupo.

Addo conectó el éxito con algo más profundo que una buena generación: años de trabajo silencioso, de planificación en el fútbol base, de insistir en una idea. Para él, la presencia constante de Ghana en los torneos juveniles es el reflejo de un proyecto sostenido.

También dejó un aviso que sonó a reto: hay tiempo para celebrar, pero no demasiado. “Disfruten de este momento unos días, pero el verdadero trabajo empieza ahora, de cara a septiembre, cuando comience el Mundial”, remarcó.

En nombre del presidente Kurt Okraku, del Comité Ejecutivo y del país entero, Addo cerró con un mensaje que resume el sentir nacional: orgullo y exigencia. Orgullo por lo logrado. Exigencia por lo que viene.

De la hazaña al siguiente paso

Con el billete ya en el bolsillo, el foco cambia de escenario. El objetivo ahora no es clasificar, sino competir al máximo nivel en Polonia, del 5 al 27 de septiembre de 2026.

El plan es claro: concentraciones específicas, pulir automatismos, ajustar detalles tácticos, medir fuerzas en amistosos internacionales. Ghana ya no llega a estos torneos como invitada sorpresa. Llega como habitual, como selección que se ha ganado un sitio estable en la élite juvenil del fútbol femenino.

Cada nueva clasificación refuerza esa imagen. Cada eliminatoria superada añade una capa más a la identidad de las Black Princesses: un equipo que sufre, resiste y responde cuando el partido se oscurece.

La pregunta ya no es si estarán en el Mundial. La verdadera cuestión, de cara a 2026, es hasta dónde se atreven a llegar.