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Beljo en la mira: Manchester United, Tottenham y Everton luchan por el delantero croata

El mercado de invierno aún no se ha abierto, pero la pelea ya está servida. Según TEAMtalk, Manchester United, Tottenham y Everton han puesto el foco en el mismo hombre: un delantero croata de 24 años, 195 centímetros de altura y un presente demoledor de cara a portería.

Se trata de un ariete en plena ebullición: 12 goles en sus últimos 14 partidos, 10 de ellos en solo siete jornadas de liga doméstica. Números de atacante dominante, de esos que obligan a los grandes a mirar dos veces los informes de scouting. Su racha no se ha quedado en el ámbito de club: con su selección, Croacia, ya se ha estrenado como goleador, marcando en su tercera internacionalidad en la derrota por 4-1 ante España en la UEFA Nations League.

No es una moda pasajera. La pasada temporada firmó 38 goles en 48 encuentros oficiales, una producción que sostiene la sensación de que no estamos ante un simple buen momento, sino ante un delantero que ha encontrado su punto de madurez.

Una carrera que se llena de pretendientes

TEAMtalk añade más leña al fuego: Brentford también sigue muy de cerca su evolución, al igual que City Football Group y BlueCo, el grupo propietario de Chelsea. No es solo una puja entre tres clubes con urgencias; es una subasta silenciosa en la que se asoman estructuras de poder que dominan el mercado europeo.

El caso gana todavía más matiz con los antecedentes: el propio delantero ha mencionado en el pasado a Newcastle United y Leeds United como dos de sus clubes favoritos en la Premier League. No cambia el tablero actual, pero sí dibuja un contexto: conoce el campeonato, lo sigue y sueña con él desde hace tiempo.

Tres gigantes con problemas en la punta

En Old Trafford, la necesidad es evidente. La dirección deportiva busca aumentar la competencia para Benjamin Sesko y Matheus Cunha, con la situación de Joshua Zirkzee en el aire. Falta profundidad, falta gol fiable a largo plazo, y un ‘9’ en plena explosión como el croata encaja en ese vacío.

En el norte de Londres, el escenario no es más tranquilo. La ausencia de Richarlison en los planes de Roberto De Zerbi deja a Tottenham dependiendo de Dominic Solanke y Omar Marmoush. Dos opciones, sí, pero una lesión o una mala racha pueden dejar al equipo corto en el tramo decisivo de la temporada. Un delantero que llega enchufado, con físico para la Premier y colmillo en el área, es una tentación difícil de ignorar.

Everton, sin embargo, es quien camina más al límite. El final frenético del mercado de verano dejó a David Moyes con una única referencia ofensiva clara: Thierno Barry, tras la salida de Beto rumbo a Fiorentina. Un solo delantero centro contrastado para toda una campaña en la Premier es jugar con fuego. Para Goodison Park, el croata no sería un lujo: sería casi una necesidad estructural.

Contrato largo, operación complicada

Por ahora, todos observan. Informes, datos, seguimiento constante. Nada en firme, pero la sensación es que, en cuanto se abra la ventana de enero, alguien hará el primer movimiento.

Y ahí llega el gran obstáculo: el contrato. El delantero está ligado a Zagreb hasta junio de 2030. Un vínculo largo, pensado precisamente para blindar a la estrella y obligar a cualquier pretendiente a sentarse a negociar con la cartera bien preparada. No habrá rebajas ni facilidades.

Mientras tanto, el protagonista sigue a lo suyo. Goles en Croacia, confianza disparada y la certeza de que cada tanto que marca sube un poco más su precio. Los clubes de la Premier toman posiciones, afinan informes y calculan riesgos.

La pregunta ya no es si irán a por él. La cuestión es quién se atreverá primero a pagar el precio de un ‘9’ que juega como si el invierno fuera, por fin, su puerta de entrada definitiva a la élite inglesa.