Bayern Munich y su ambición: el regreso de Musiala, Freund y Kane
El Bayern Munich se mueve estos días entre el alivio, la planificación interna y una ambición que roza la obsesión. Jamal Musiala vuelve poco a poco, Christoph Freund mide su próximo paso y Harry Kane pone el listón donde más duele: la Champions League.
Musiala, vuelta al césped con freno de mano
El sábado, en Gelsenkirchen, el simple hecho de ver a Jamal Musiala cruzar la línea de banda ya fue una noticia enorme para el Bayern. Minuto 57, empate sin goles ante Schalke, y Vincent Kompany tira de él para cambiar el ritmo del partido.
No lo logró del todo. El 0-0 contra el recién ascendido no se movió. Pero Musiala dejó otra cosa: energía. Se mostró vivo, intenso en los duelos, físicamente firme. Y eso, después de lo que había pasado, pesaba más que cualquier regate.
El internacional alemán reaparecía tras varias semanas parado. Dos desvanecimientos en amistosos, provocados por una disfunción neurológica, habían encendido todas las alarmas. Desde entonces, sin rastro en los partidos oficiales: fuera de la Supercopa en Dortmund ante Borussia Dortmund (2-1), ausente en el estreno de la Bundesliga frente a VfB Stuttgart (5-1) y también en la primera ronda de la DFB Pokal en el campo de VfL Osnabrück (3-1).
Max Eberl, miembro del consejo responsable del área deportiva, explicó el plan tras el duelo en Schalke: el club le dio “la calma que necesitaba”, se ajustó la medicación y, en coordinación con los médicos, el cuerpo técnico y el propio jugador, se decidió que estaba listo para volver a entrar en una convocatoria. “Estamos contentos de tener de vuelta a Jamal, de que nos decida partidos”, subrayó.
La alegría no implica prisa. Según informa Bild, el Bayern ha diseñado un regreso medido: Musiala irá sumando minutos “paso a paso” y tendrá descansos programados para mantener la carga bajo control. Todo, pactado al detalle con Kompany. El objetivo es claro: recuperar al futbolista decisivo… sin volver a ponerlo en riesgo.
Freund, pieza clave en la sala de máquinas
Mientras el césped devuelve poco a poco a Musiala, los despachos del Bayern miran más lejos. Según Münchner Abendzeitung, el club quiere blindar cuanto antes a su director deportivo, Christoph Freund. Su contrato actual se extiende hasta 2027, pero la idea es ampliarlo antes de la asamblea general de noviembre.
Jan-Christian Dreesen, director general, y el propio Max Eberl ya han comprometido su continuidad más allá del próximo verano. Falta completar el triángulo con el austríaco, figura central en la estructura deportiva y especialmente valorado por su trabajo en el Campus.
Sin embargo, Freund no ha firmado todavía. Está en una “fase de consideración”, apunta AZ. Y ahí entra en juego otro nombre: Nils Schmadtke. El jefe de ojeadores, hombre de confianza de Eberl, también tiene contrato hasta 2027. Su futuro podría ser decisivo. Si Schmadtke sale, Freund tendría la posibilidad de instalar a un nuevo jefe de scouting ajustado a su propia idea de proyecto.
Las señales, pese a todo, apuntan a una extensión. En el club destacan su reputación, la línea de trabajo en la cantera y, sobre todo, su buena sintonía con Kompany. El Bayern sabe que, para sostener sus ambiciones, necesita estabilidad en quienes diseñan el equipo del mañana.
Kane y la Champions: “Tiene que ser nuestro año”
En el vestuario, Harry Kane no pierde el tiempo con medias tintas. El delantero inglés, que a sus 33 años sigue en modo depredador, tiene una meta que repite casi como un mantra: levantar la Champions League con el Bayern esta temporada.
“Estamos muy cerca”, afirmó en TNT Sports antes del estreno europeo del jueves (21.00 h) ante Bodö/Glimt. El recuerdo de la pasada campaña aún escuece: eliminación en semifinales ante el futuro campeón, Paris Saint-Germain, por detalles que, a ojos del propio Kane, marcaron la frontera entre la gloria y la frustración.
El Bayern persigue su séptimo título en la máxima competición europea. Kane lo sabe y no lo disimula. “Entramos en esta temporada diciendo: tiene que ser nuestro año”, lanzó. No se conforma con ser “uno de los favoritos”; quiere ser el equipo que encuentre ese “pequeño diferencial” que separa al campeón del resto.
El inglés también dejó claro por qué no contempla todavía la retirada. La lista de tareas pendientes sigue larga: trofeos con el club y, por supuesto, con la selección de Inglaterra. La cifra lo resume todo: 73 goles la temporada pasada entre Bayern y su selección. Con esos números, hablar de final de carrera no tiene sentido. “Se trata de saborear este momento el mayor tiempo posible”, remarcó.
El Bayern se mueve así entre tres planos: el cuidado casi quirúrgico de un talento como Musiala, la consolidación de una estructura deportiva con Freund en el centro y la ambición desatada de un goleador que mira de frente a la Champions. La pregunta es evidente: ¿está preparado el club para que todo eso encaje justo cuando Europa vuelva a mirar a Múnich?






