Bayern II sufre un inicio histórico en la Regionalliga Bayern
El estreno de Dante en los banquillos de su viejo club se está convirtiendo en una pesadilla estadística. Después del 0-1 en casa ante el recién ascendido SC Eltersdorf en la primera jornada de la Regionalliga Bayern, el filial de FC Bayern volvió a marcharse de vacío: derrota por 2-0 en el campo de Wacker Burghausen en la noche del viernes.
Seis partidos, seis derrotas. Cuatro amistosos perdidos en verano, dos tropiezos en los dos primeros encuentros oficiales. Un balance de goles demoledor: 2 a favor, 16 en contra. No es solo un mal comienzo; es un golpe frontal contra la imagen de una cantera que el club quiere ver, como mínimo, asentada en la cuarta categoría y, en el mejor de los casos, compitiendo en la 3. Liga.
Un 2-0 que pudo ser más abultado
En Burghausen, octavo el curso pasado, Bayern II se vio superado sobre todo en el primer tiempo. Wacker olió sangre desde el inicio y empujó al joven equipo muniqués hacia su propia área. La presión encontró premio en el minuto 22: Felix Bachschmid abrió el marcador tras una nueva descoordinación defensiva del filial.
Lejos de despertar, Bayern II siguió aturdido. Bachschmid volvió a golpear en el 38’, firmando el 2-0 y dejando el partido prácticamente sentenciado antes del descanso. El marcador ya no se movería, pero la sensación era clara: el resultado hacía justicia a lo visto en el césped y pudo haber sido aún más duro.
Tras el descanso, el cuadro de Dante al menos se ordenó. Con una alineación titular de media de 20 años, el equipo se sostuvo mejor atrás y empezó a asomarse, tímidamente, al área rival. Los veteranos Benno Schmitz (31 años, ex de 1. FC Köln y RB Leipzig) y Anton Heinz (28, con pasado en Alemannia Aachen, entre otros) asumieron más peso y el filial consiguió encadenar algunas acciones ofensivas. Faltó colmillo. Sobró timidez.
“Tras el descanso ajustamos algunas cosas y fue significativamente mejor. Por desgracia no nos recompensamos con un gol”, explicó Dante al término del encuentro. El brasileño, pese al mazazo, quiso marcar una línea de trabajo: “Aun así, tenemos que mantener la cabeza alta; para mí es importante que aprendamos de este partido”.
Un récord que nadie quería: colistas y con un precedente inédito
Las dos derrotas iniciales no son solo un mal arranque. Son un hito negativo. Desde la creación de la Regionalliga Bayern en la temporada 2012/13, y descontando los dos cursos en los que el filial militó en la 3. Liga, Bayern II nunca había perdido sus dos primeros partidos de liga. Nunca, hasta ahora.
El equipo de Dante es colista con cero puntos. La clasificación a estas alturas dice poco, pero el dato refleja el calibre del tropiezo: se trata de un inicio históricamente errático para una estructura que el club considera estratégica.
En el despacho nadie quiere pronunciar la palabra “descenso”, pero la preocupación empieza a asomar. Una caída a la Oberliga sería un serio problema para el vigente campeón de Alemania: el nivel competitivo del segundo equipo se desplomaría justo cuando la dirección deportiva insiste en que sus talentos deben foguearse, como mínimo, en Regionalliga y, si es posible, en 3. Liga. El listón interno está claro. Lo que se ve en el campo, de momento, no lo alcanza.
Dante, de la euforia del regreso al baño de realidad
La figura de Dante añade un componente emocional a la historia. Ídolo del triplete de 2013, tres años de central en Säbener Straße entre 2012 y 2015, el brasileño regresó a Múnich tras cerrar su carrera en OGC Nice para dar sus primeros pasos como entrenador en un entorno que conoce al detalle.
Llegó entusiasmado. “Quiero que juguemos con alegría. Que los jóvenes disfruten pisando el acelerador para que puedan ser felices después del partido. Pero eso solo se consigue con mucho trabajo y disciplina”, había declarado poco antes del inicio de la temporada.
La realidad le ha golpeado de lleno: seis partidos, ninguna victoria, dudas en todas las líneas y un equipo que todavía no ha encontrado ni estructura ni identidad. Aun así, Dante no transmite pánico. Sí una urgencia evidente por reconectar con aquella euforia del regreso y transformarla en algo tangible sobre el césped.
Próxima parada: 1. FC Schweinfurt y una prueba de carácter
El calendario no espera. El próximo sábado llega 1. FC Schweinfurt, recién descendido de la 3. Liga. Rival herido, pero con oficio. Partido de peso para un grupo que necesita, al menos, un resultado que cambie el relato.
Una victoria no borraría las señales de alarma ni arreglaría de golpe el 2-16 de diferencia de goles. Pero sí podría marcar el primer punto de inflexión de la era Dante en el filial. La cuestión ya no es solo si Bayern II reaccionará.
La verdadera pregunta es cuánto tiempo puede permitirse el club antes de exigir que esa reacción llegue.






