Bay FC refuerza su futuro con Kennedy Fuller
BAY FC lanzó un mensaje claro al resto de la NWSL: el futuro se compra hoy. El club anunció la llegada de la centrocampista Kennedy Fuller desde Angel City FC, junto a una plaza internacional para lo que resta de la temporada 2026, a cambio de 500.000 dólares en fondos de traspaso intra liga y 20.000 en dinero de asignación.
No es un movimiento menor. Es una inversión estratégica en una futbolista que, con solo 18 años, ya conoce de sobra el peso de la élite.
Una joya precoz para el centro del campo
Fuller, internacional con la selección sub-20 de Estados Unidos, se unirá a Bay FC tras la ventana internacional de junio. Llega con rodaje, con ritmo y con impacto reciente: dos goles y dos asistencias en 2026, habiendo disputado los 11 partidos de Angel City antes del parón de la NWSL.
Emma Coates, entrenadora de Bay FC, no se esconde al valorar la operación. Define a Fuller como “una jugadora emocionante” y “una fantástica incorporación”, subrayando su creatividad y su calidad con el balón. No es solo una pieza más para la rotación: está llamada a ser un foco de juego, alguien que acelera o pausa el ataque según lo pida el partido.
El dato respalda el discurso. En 2025, Fuller se instaló entre las grandes generadoras de juego de la liga, terminando en el top 10 en ocasiones creadas (36) y llevándose el premio a Jugadora de la Semana en la jornada 24. No es casualidad que Bay FC pague fuerte por una futbolista que ya ha demostrado que puede dirigir el tráfico ofensivo a nivel profesional.
De debutar con 16 años a liderar proyectos
La historia de Fuller parece ir siempre un paso por delante del calendario. Nacida en Southlake, Texas, debutó como profesional con 16 años en marzo de 2024, tras convertirse en la octava jugadora firmada bajo el Under-18 Entry Mechanism de la NWSL. Desde entonces, su progresión ha sido una carrera en línea recta hacia arriba.
En Angel City no fue una promesa guardada en el banquillo. Fue una pieza real de la estructura competitiva, con minutos, responsabilidades y balón. Ahora, Bay FC recoge ese desarrollo y lo integra en un proyecto que necesita talento joven capaz de rendir ya, pero con margen para explotar en los próximos años.
La propia Fuller lo deja claro: llega para crecer, pero también para competir. Habla de un entorno exigente, de un vestuario del que quiere aprender, de una conexión con la afición que desea construir desde el primer día. No suena a discurso de transición, suena a aterrizaje inmediato.
Un currículum internacional que pesa
Si en la NWSL ya se ha ganado un nombre, en las selecciones inferiores de Estados Unidos su trayectoria es todavía más contundente. Desde 2022 viste la camiseta de las categorías formativas del país, y en junio compartió convocatoria con la selección sub-20 junto a la delantera de Bay FC, Onyeka Gamero. Esa química previa no es un detalle menor para un equipo que quiere automatismos rápidos en ataque.
Fuller fue una de las tres finalistas al premio de Joven Jugadora del Año 2024 de U.S. Soccer, un reconocimiento que suele anticipar carreras largas en la absoluta. Antes de eso, ya había dejado huella en 2022 con la selección sub-15, levantando el título en el Concacaf Women’s U-15 Championship y llevándose el Balón de Oro como mejor jugadora del torneo.
En 2024, con la sub-17, sumó más metal y más goles: oro en el Concacaf Women’s U-17 Championship y bronce en el Mundial sub-17, firmando 12 tantos entre ambas competiciones. Son cifras de atacante, pero desde una zona del campo donde se construyen partidos y se deciden eliminatorias.
Bay FC se mueve como un club grande
El paquete del traspaso –medio millón en fondos intra liga más dinero de asignación y una plaza internacional– sitúa a Fuller en la franja alta de apuestas económicas dentro del mercado doméstico. Bay FC no solo ficha talento; marca territorio en una liga cada vez más agresiva en la lucha por las mejores jóvenes.
El mensaje es doble. Por un lado, refuerza el presente con una creadora contrastada. Por otro, asegura un núcleo de futuro alrededor del cual se puede construir identidad, estilo y ambición competitiva. Y lo hace con una jugadora que ya ha demostrado que no se asusta ni por los focos ni por las expectativas.
Fuller llega con goles, asistencias, premios y títulos juveniles. Llega con el aval de la NWSL y de las selecciones estadounidenses. Ahora, la pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿hasta dónde puede llegar Bay FC con el balón en los pies de Kennedy Fuller?






