El Barça busca delantero: Julián Álvarez y Nicolo Tresoldi en la mira
En el Barça nadie duda: antes de que se cierre el mercado llegará un nueve. En los despachos del club siguen convencidos de que el elegido será Julián Álvarez, decidido a salir del Atlético de Madrid. Esa es la hoja de ruta. Ese es el plan.
Pero el reloj corre. Y en la Ciudad Deportiva ya trabajan con escenarios alternativos.
Tresoldi, el nombre que irrumpe en la lista
Desde Inglaterra, y recogido por SPORT, se apunta a un nombre que ha ganado peso en las últimas semanas: Nicolo Tresoldi, la gran irrupción de la liga belga y máximo goleador del Club Brugge la pasada temporada.
Con solo 21 años, el delantero ya es internacional con la selección sub-21 de Alemania y se ha convertido en uno de los atacantes jóvenes más seguidos del mercado. No solo por el Barça: este verano ya ha recibido ofertas serias de varios clubes de la Premier League y de la AS Roma.
El problema está donde suele estar: en el precio. El Club Brugge exige más de 40 millones de euros para dejarle salir y, de momento, nadie ha llegado a esa cifra, así que el jugador sigue en Bélgica.
El Barça, según el informe, ya dispone de todos los datos sobre una posible operación y ha establecido contactos con el entorno del futbolista, aunque sin dar todavía el paso definitivo. Los ojeadores azulgranas han intensificado los informes sobre su perfil en los últimos días. Dentro del club se le considera uno de los delanteros jóvenes más interesantes que se pueden encontrar ahora mismo en el mercado.
Hansi Flick maneja excelentes referencias de Tresoldi procedentes de las categorías inferiores de Alemania. El técnico sabe que el punta ha evolucionado bien y que tiene condiciones para convertirse en una estrella a medio plazo.
El delantero que ya amargó al Barça
En el Barça no necesitan vídeos para recordar quién es Tresoldi. Ya les hizo daño. La temporada pasada, el delantero marcó contra los azulgranas en un vibrante 3-3 en la Champions League y se convirtió en un auténtico tormento para la zaga culé durante todo el partido.
No fue una noche aislada. Tresoldi fue el gran referente ofensivo del Club Brugge el curso pasado, firmando 24 goles en todas las competiciones y dejando varias actuaciones de peso que han disparado su cotización.
El club belga, como ya demostró en la operación por Jesse Bisiwu con el Barça, negocia duro. Pero también es consciente de que resultará muy complicado retener al jugador si un gigante europeo presenta una oferta seria y estructurada.
Un perfil que encaja… con matices
En los informes internos del Barça, Tresoldi aparece como un nueve muy alineado con lo que busca el club: un delantero que se asocia bien, que entiende el juego en espacios reducidos y que rinde especialmente cuando se enfrenta a defensas muy hundidas. Dentro del área es un finalizador fiable, con instinto y frialdad.
No es un regateador eléctrico ni un especialista en el uno contra uno lejos del área. Ahí todavía tiene margen de mejora. Y ese es precisamente el gran matiz que se subraya en la dirección deportiva: no es un producto acabado.
Su potencial es enorme, pero invertir más de 40 millones en un jugador aún en fase de construcción implica riesgo. Y el Barça, con la situación económica que arrastra, no puede permitirse demasiados errores en esta ventana.
Julián Álvarez sigue siendo el Plan A
Pese al ruido de nombres y alternativas, en el club mantienen una idea clara: el objetivo prioritario sigue siendo Julián Álvarez. Flick y Deco coinciden en que el argentino es el Plan A y trabajan para intentar desbloquear una operación compleja.
La realidad del mercado, sin embargo, obliga a cubrirse. El Barça prepara un Plan B sólido por si la llegada de Álvarez se cae en el tramo final del mercado. En esa lista de alternativas aparece Tresoldi, junto a otros delanteros que se analizan con el mismo nivel de detalle.
Por ahora, el club esperará. Apurará sus opciones con Álvarez mientras sigue rastreando oportunidades. Tresoldi ya está en el radar, los informes están sobre la mesa y el teléfono, encendido. Falta por saber si el próximo movimiento será un simple tanteo… o el primer paso hacia el nueve del futuro.






