Atlético responde a Barça: Fake news y desprestigio sobre Julián Álvarez
El mercado aún no ha abierto y ya arde Madrid. El Atlético ha señalado directamente al FC Barcelona, al que acusa de orquestar una “campaña de desprestigio” y de difundir “fake news” en torno al futuro de Julián Álvarez.
El club rojiblanco, muy claro: el delantero argentino de 26 años no está en venta. En privado lo tasan hasta en 130 millones de libras. Cifra prohibitiva, mensaje nítido.
Mientras tanto, en Barcelona se celebraba el fichaje de Antony Gordon por 69 millones de libras y se alimentaban los rumores de una ofensiva millonaria por Álvarez. En redes, distintos perfiles daban por inminente una oferta blaugrana. Ahí decidió entrar el Atlético. Y lo hizo con ironía afilada.
Respuesta con humor… y con munición
El club madrileño reaccionó a los rumores con una batería de publicaciones paródicas: montajes de Lamine Yamal, Pedri y Raphinha vestidos de rojiblanco, acompañados de supuestas “ofertas” tan absurdas como un puñado de pipas o entradas para un concierto de Bad Bunny.
Para Yamal, el “paquete” incluía entradas para el artista puertorriqueño, una suscripción anual y una bolsa de pipas. Una burla abierta al ruido mediático. El mensaje de fondo, sin embargo, era serio: el Atlético no se cree nada de lo que se está contando alrededor de su goleador… y quiere que nadie más lo haga.
Bajo la imagen de Raphinha con la camiseta colchonera, el club lanzó una frase que apuntaba directamente al Camp Nou: “No creas todo lo que ves, especialmente si está relacionado con el Barça”.
El tono jocoso solo fue la puerta de entrada. Después llegó el disparo más duro.
De la broma a la denuncia frontal
En otro comunicado en redes, el Atlético elevó el nivel del enfrentamiento, aludiendo incluso a Deco, director deportivo del Barça. “Queremos aprovechar para desmentir categóricamente que hayamos hecho una oferta al director deportivo del FC Barcelona para incorporarse a nuestro equipo de scouting en el mercado brasileño”, escribió el club, en referencia al exfutbolista.
Y remató con un giro cargado de intención: “No, Atlético de Madrid nunca haría algo así. Sin embargo, en los últimos meses estamos sufriendo una campaña de desprestigio contra uno de nuestros jugadores”.
El texto no se quedó ahí. El Atlético habló de “información filtrada con segundas intenciones”, de “fake news”, de “falta de respeto constante” y de “la versión culé de la máquina de propaganda inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos”.
Un vocabulario inhabitual en la comunicación oficial de un club grande. Pero refleja el hartazgo. Y marca un nuevo capítulo en la rivalidad institucional entre ambos.
Silencio en Barcelona, ruido en Madrid
Consultado por estos mensajes, el FC Barcelona optó por el silencio. El club blaugrana declinó hacer comentarios cuando fue contactado por medios británicos. La Real Federación Española también fue sondeada para conocer su postura, sin respuesta pública por el momento.
Mientras las oficinas hierven, los números de Julián Álvarez explican por qué se ha convertido en el epicentro de esta batalla: 20 goles en 49 partidos esta temporada, producción sólida en todas las competiciones y una proyección que lo sitúa entre los atacantes más cotizados del mercado.
El verano se abre oficialmente el 15 de junio y se cerrará el 1 de septiembre. Si el arranque del baile de fichajes empieza así, con acusaciones de propaganda, montajes en redes y una estrella blindada a precio de oro, la gran incógnita es evidente: ¿hasta dónde están dispuestos a llegar Barça y Atlético por imponer su relato en torno al futuro de Julián Álvarez?






