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Atlético de Madrid negocia por Cristian Romero: salida del capitán del Tottenham

El futuro de Cristian Romero se ha convertido en uno de los grandes focos del mercado. El Atlético de Madrid ya se ha sentado a negociar por el capitán del Tottenham, un movimiento que confirma lo que en los despachos del Metropolitano llevan tiempo madurando: el argentino es objetivo prioritario para la defensa de Diego Simeone.

Romero, internacional con Argentina y pilar de la selección que alcanzó la final del Mundial el mes pasado —derrota ante España tras siete partidos a máximo nivel—, firmó el pasado agosto una renovación por cuatro años con Spurs. Sobre el papel, un compromiso a largo plazo. En la práctica, un contrato que ahora sirve como plataforma para una gran operación de verano. En el club londinense ya dan por hecho que el central saldrá en esta ventana.

No es solo el Atlético. Inter de Milan también ha mostrado interés en el defensa de 28 años, consciente de que un zaguero con su experiencia internacional y su carácter competitivo no aparece cada día en el mercado. Pero el impulso más firme llega desde Madrid. Simeone lleva tiempo con su nombre subrayado en rojo y el club está decidido a avanzar con otro intento serio por el central.

El contexto ayuda. Tottenham conoce de primera mano el escenario: sabe del interés del Atlético y, según fuentes del entorno de la operación, el acuerdo en términos personales con el jugador no se percibe como un obstáculo. La sensación es que, si los clubes se entienden, Romero no pondrá trabas a un cambio de aires que le devolvería a una Liga y a un estilo defensivo que encajan con su perfil.

Las palabras recientes de Roberto De Zerbi, técnico de Spurs, también abren la puerta. El entrenador dejó claro que “respetará la voluntad” de los jugadores que deseen marcharse. Un mensaje corto, pero contundente, que en clave de mercado suena a luz verde para quienes, como Romero, estudian su siguiente paso.

El central llega a este punto de inflexión tras una temporada turbulenta en Inglaterra. Se perdió el tramo final del curso por una lesión de rodilla, mientras el Tottenham se jugaba la vida y evitaba el descenso en la última jornada, en una campaña que dejó al club hundido en la 17ª posición. Antes de esa lesión, Romero ya había estado en el foco por su agresividad: vio dos tarjetas rojas durante la temporada, reflejo de un carácter que puede ser virtud o problema según el contexto táctico y emocional que le rodee.

Ahí es donde entra el Atlético. El equipo de Simeone ha construido su identidad sobre centrales intensos, dominantes en el duelo, capaces de vivir al límite sin perder el control. El desafío con Romero sería afinar ese filo. Darle un entorno competitivo que aproveche su contundencia y su lectura defensiva, pero que reduzca los episodios de exceso que marcaron su último año en Londres.

Para Tottenham, la posible salida de su capitán defensivo abre otro frente en un verano ya de por sí delicado tras una temporada al borde del desastre. Para el Atlético, en cambio, la operación se presenta como una oportunidad estratégica: reforzar el eje de la zaga con un campeón contrastado, en plena madurez y con hambre de redención tras un curso complicado.

Las conversaciones ya están en marcha. Falta lo más difícil: que los números cuadren. Pero el tablero está claro. Atlético empuja, Inter acecha y Tottenham escucha. La próxima decisión de Cristian Romero puede reordenar la defensa de tres grandes clubes en un solo movimiento.