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Aston Villa busca a Wan-Bissaka para reforzar el lateral derecho

Unai Emery ya ha marcado en rojo una posición para este verano: el lateral derecho. El técnico de Aston Villa, exigente con su línea defensiva y su capacidad para adaptarse a distintos sistemas, busca elevar el nivel de competencia para Matty Cash. Y en esa lista de objetivos, un nombre ha ganado peso con fuerza: Aaron Wan-Bissaka, según informó The Athletic.

El perfil encaja. A sus 28 años, el internacional por RD Congo sigue siendo uno de los especialistas defensivos más sólidos del panorama europeo en el uno contra uno, una virtud que casa con la flexibilidad táctica que Emery exige a sus laterales. Villa quiere un defensor capaz de sostener duelos individuales, cerrar su banda y, al mismo tiempo, adaptarse a las distintas alturas del bloque según el plan de partido.

El interés por Wan-Bissaka no surge de la nada. Llega después de varios intentos fallidos en el mismo puesto durante el arranque del mercado. El club de Birmingham, que viene de ganar la Europa League y de terminar cuarto en la Premier League, se mueve con mentalidad de Champions: necesita una plantilla larga, competitiva y con variantes para pelear en todas las competiciones.

Uno de esos movimientos que no cuajó fue el de Emerson Royal, ahora en Flamengo y ex de Tottenham Hotspur. La operación no terminó de concretarse y obligó al departamento de fichajes a cambiar de objetivo. El foco se ha desplazado hacia otros perfiles, y ahí Wan-Bissaka se ha colocado en la parte alta de la agenda.

La situación del lateral en West Ham United también abre una ventana. El club del este de Londres acaba de caer al Championship, su primera temporada en la segunda categoría desde la campaña 2011-12, y se entiende que está dispuesto a escuchar ofertas por varios jugadores con mercado. Entre ellos, Wan-Bissaka.

El defensor disputó 27 partidos en todas las competiciones con West Ham el curso pasado y repartió tres asistencias. No son cifras deslumbrantes, pero sí suficientes para mostrar que sigue aportando en campo rival cuando se le da continuidad. Sin embargo, el tramo final de la temporada dejó una señal clara: perdió peso en las alineaciones.

Wan-Bissaka solo fue titular en dos de los últimos siete encuentros de liga, con Kyle Walker-Peters ganándole terreno en el once. Para un jugador que llegó con estatus y con un contrato largo, el cambio fue brusco. Su vínculo en el London Stadium se extiende hasta 2031, después de firmar un acuerdo de siete años cuando llegó desde Manchester United en un traspaso de 15 millones de libras.

Ese contrato y la situación económica de West Ham tras el descenso convierten cualquier negociación en un equilibrio delicado: el club quiere proteger valor, el jugador busca recuperar protagonismo al máximo nivel, y Aston Villa necesita reforzarse sin desnaturalizar su proyecto.

Mientras su club se hundía en la tabla, Wan-Bissaka encontraba refugio en la escena internacional. Con RD Congo se ha mantenido como pieza clave: fue titular en los cuatro partidos de su selección en el Mundial de este verano, con actuaciones que llamaron la atención de ojeadores de distintos países. Su nivel competitivo, lejos de apagarse, se ha visto reforzado en un escaparate global.

Antes de su etapa en Londres, el lateral ya se había labrado un nombre en Old Trafford. En Manchester United acumuló 190 partidos a lo largo de cinco temporadas, consolidándose como uno de los defensores más fiables en el uno contra uno del continente. No solo sumó minutos; también títulos: formó parte de las plantillas que levantaron la EFL Cup en 2022-23 y la FA Cup en 2023-24.

Ese currículum, unido a su vigencia con la selección y a la necesidad de Aston Villa de apuntalar su flanco derecho, convierte a Wan-Bissaka en una opción de alto impacto. Para el jugador, el movimiento supondría un giro radical: de un final de curso con minutos menguantes y un descenso al Championship a un proyecto que mira de frente a la Champions League.

La pregunta ya no es solo si Villa está dispuesto a llegar a la valoración que pide West Ham. La cuestión es cuánto valen hoy, en un fútbol cada vez más ofensivo, un especialista defensivo puro y la tranquilidad de saber que tu banda derecha queda cerrada ante cualquier rival de Europa.