Asalto violento a futbolista de RUSG: Fuseini regresa al campo
La escena dura apenas unos segundos en la pantalla de un móvil, pero deja un impacto profundo. Un futbolista de RUSG camina hacia su coche en Bruselas junto a dos acompañantes. Detrás, un compañero graba la escena sin imaginar que, en cuestión de instantes, el trayecto rutinario se convertirá en un violento robo.
Las imágenes, filmadas por ese compañero que avanzaba unos pasos por detrás, resultaron decisivas. Permitieron a la policía identificar con rapidez a los agresores y poner en marcha una investigación que ya ha dejado al primer sospechoso entre rejas.
Un susto grave, lesiones leves
El club confirmó el estado del delantero tras su paso por el hospital y no ocultó su indignación: el vídeo del domingo, explican, es “particularmente perturbador”. El jugador acudió después al hospital para un chequeo completo y recibió, según la entidad, una atención “excelente” por parte de la policía de Bruselas, a la que el club agradece su “trabajo ejemplar”.
El diagnóstico, dentro de la gravedad de lo ocurrido, trajo alivio al vestuario: las lesiones son leves. Tanto, que el atacante ya retomó los entrenamientos al día siguiente. El golpe emocional, sin embargo, no se borra tan rápido.
Robo violento y detención
La Fiscalía de Bruselas detalló el caso en un comunicado citado por el diario Het Laatste Nieuws. Tres personas fueron víctimas de un robo violento cuando se dirigían a su vehículo en la capital belga. Según las primeras conclusiones, varios individuos los abordaron y les arrebataron distintos objetos de valor: relojes, teléfonos y efectos personales.
La respuesta policial fue inmediata. Un sospechoso de 23 años fue detenido y enviado a la prisión de Haren después de que los agentes encontraran en su domicilio parte de los objetos robados. La Fiscalía solicitó la intervención de un juez de instrucción y lo imputó por robo con violencia en banda, un cargo grave que puede marcar su futuro judicial.
Su abogado, Samuel Rosenblatt, confirmó la detención y los cargos por robo en banda con violencia. No quiso entrar en detalles, amparándose en que la investigación sigue en curso, pero sí dejó claro que su cliente “es consciente de la gravedad de los hechos y los lamenta”. Según las autoridades, el acusado no tenía antecedentes penales.
Dos de las tres víctimas sufrieron lesiones que les provocaron una incapacidad temporal para trabajar. Un dato que subraya la brutalidad del ataque más allá de la pérdida material.
Un nuevo golpe en una temporada ya marcada por las lesiones
Para Fuseini, uno de los rostros más queridos del vestuario, el episodio llega en un momento especialmente delicado. El delantero, que suma 14 goles en 71 partidos con RUSG y tiene contrato hasta 2028, ya venía de una temporada plagada de contratiempos físicos: problemas musculares, de tobillo y de isquiotibiales le obligaron a perderse 25 encuentros a lo largo de 145 días en la campaña 2025-26.
Cuando por fin empezaba a ver la luz al final del túnel deportivo, apareció este golpe fuera del campo. No fue una entrada a destiempo ni una mala caída, sino una agresión en plena calle que pudo tener consecuencias mucho peores.
El club respira aliviado al verlo de nuevo en el césped, pero el mensaje es claro: la recuperación de Fuseini ya no es solo una cuestión de músculos y tendones. Ahora también se mide en la capacidad de dejar atrás una noche en Bruselas que recordó, con crudeza, que la vulnerabilidad del futbolista no se limita a los noventa minutos.






