Arsenal busca reafirmarse ante un Nottingham Forest en crisis
El City Ground se prepara para una tarde incómoda. Llega el vigente campeón de la Premier League, Arsenal, en plena inercia positiva, y se encuentra con un Nottingham Forest que mira de reojo a la tabla y, sobre todo, a sus propias dudas.
El partido arranca el domingo 18 de octubre de 2026 a las 16:30, con el equipo de Oliver Glasner tratando de frenar una dinámica que empieza a oler a problema serio.
Forest, del respeto al vértigo
Forest encadena dos derrotas ligueras, ante Crystal Palace y Coventry, y solo ha saboreado una victoria en siete partidos oficiales esta temporada. No es solo una mala racha: es un patrón que se repite. El equipo concede, sufre para generar y ha perdido la chispa que le hacía incómodo en su estadio.
Hay, eso sí, un matiz que Arsenal no puede ignorar: las dos últimas visitas de los londinenses al City Ground en Premier League terminaron 0-0. Forest, incluso en horas bajas, ha sabido cerrarle la puerta al campeón en casa. El problema es que ese oficio defensivo ya no se ve con la misma claridad: han encajado goles en seis de sus siete encuentros de este curso.
Para colmo, Morgan Gibbs-White es duda. No se ha entrenado en toda la semana y necesita superar la sesión del sábado para poder entrar en la convocatoria. Sin su talento entre líneas, Forest pierde creatividad y pausa en los metros finales. Nikola Milenkovic, recuperado de una contusión ósea y de vuelta a los entrenamientos el viernes, podría reaparecer y darle algo de solidez a la zaga, pero llega justo.
Glasner apunta a un 3-4-2-1 para protegerse: Sels; Aina, Diomande, Murillo; Munoz, Schlager, McAtee, Williams; Ndoye, Hudson-Odoi; Delap. Un bloque con piernas y físico, preparado para sufrir sin balón y salir rápido cuando pueda.
Las ausencias no ayudan: Savona y Jesus siguen fuera por lesión. Milenkovic y Gibbs-White, en el mejor de los casos, llegarán entre algodones.
Hay otro dato que pesa como una losa: Forest no marca en Premier League ante Arsenal desde hace cuatro partidos. En casa, los dos últimos duelos directos terminaron sin goles. Y, aunque el equipo ha encadenado 13 encuentros ligueros seguidos marcando fuera, en su propio estadio enlaza tres partidos sin ver puerta y cinco sin ganar en la Premier. Para un equipo que siempre ha hecho del City Ground un refugio, es una señal preocupante.
Arsenal, campeón con colmillo
Al otro lado aparece un Arsenal que se comporta como lo que es: campeón vigente y aspirante a repetir. De los seis primeros partidos de liga suma 15 puntos, igualando sus arranques de 2013/14 y 2022/23, y solo por detrás de los imponentes inicios de 2004/05 y 2007/08.
El equipo de Mikel Arteta llega reforzado por dos victorias de peso. Primero, el 2-1 a Leeds en la Premier, remontando tras encajar al inicio de la segunda parte gracias a los goles de Riccardo Calafiori y Bruno Guimaraes. Después, un 3-0 convincente ante Lille en la fase de liga de la UEFA Champions League, con Jurrien Timber, Eberechi Eze y Bukayo Saka firmando los tantos.
Ese 3-0 no solo engorda el marcador global del curso, también aprieta la competencia interna. Timber, que marcó y firmó una actuación muy sólida, pide a gritos un sitio en el once. Yerson Mosquera ya está disponible, lo que abre un abanico de opciones en la línea defensiva que Arteta deberá ordenar con precisión.
No todo son buenas noticias. Piero Hincapie y Martin Zubimendi se lesionaron en una sesión posterior al triunfo ante Leeds. El central ecuatoriano está descartado; el mediocentro español mantiene alguna opción de viajar, pero llega como duda. William Saliba tampoco entra por problemas de condición física, y Tzolis sigue en la enfermería.
Con todo, el once previsto mantiene un aire reconocible y agresivo: Raya; White, Konsa, Gabriel, Calafiori; Rice, Lewis-Skelly; Saka, Odegaard, Madueke; Havertz. Un 4-2-3-1 con mucho pie para mandar en el balón y suficiente velocidad por fuera para castigar cualquier desajuste.
Arsenal domina el histórico reciente: 11 victorias en 18 enfrentamientos de Premier ante Forest (5 empates, 2 derrotas) y seis partidos seguidos sin perder en la serie (4 triunfos, 2 empates). La última victoria de Forest en el duelo liguero fue aquel 1-0 en mayo de 2023, también en el City Ground, un recuerdo que hoy parece más lejano de lo que marca el calendario.
Un City Ground que ya no intimida
Los números delatan al Forest actual. No solo por las derrotas recientes, sino por la pérdida de fiabilidad en casa. Cinco partidos seguidos sin ganar en Premier como local, tres sin marcar, y una sensación constante de fragilidad cuando el rival acelera.
El horario tampoco acompaña. Desde la temporada 2014/15, Forest no ha ganado ninguno de sus cinco encuentros de Premier que arrancaron a las 16:30 de un domingo (dos empates, tres derrotas). Para un estadio acostumbrado a grandes tardes, la estadística se ha convertido en superstición.
Arsenal, en cambio, se mueve cómodo en ese escenario: 31 victorias en 61 partidos de liga disputados a esa misma franja, con 16 empates y 14 derrotas. Es un equipo que suele responder en las grandes ventanas televisivas, y octubre, además, le sienta especialmente bien: ha ganado el 62% de sus partidos de Premier en este mes (75 de 121), el mejor registro de cualquier club actual de la competición.
No todo es perfecto. El conjunto de Arteta llega con el recuerdo reciente del 3-0 encajado en Brighton en su último desplazamiento liguero, un borrón serio en un curso por lo demás muy sólido. Pero el equipo ha reaccionado con autoridad desde entonces, tanto en liga como en Europa, y ya acumula tres porterías a cero en seis jornadas, por solo una de Forest. Los encuentros del campeón se mueven en una media contenida de 2,17 goles por partido, señal de control, no de caos.
El partido que dibujan los datos
Sobre el papel, el guion parece claro: Arsenal con la pelota, Forest protegido cerca de su área, buscando que el duelo se parezca lo máximo posible a esos 0-0 recientes en el City Ground. El problema para los locales es que su defensa actual no transmite la misma seguridad que entonces, y el campeón llega con confianza, automatismos y pegada repartida entre varias líneas.
Forest no marca en casa, Arsenal no le deja marcar desde hace cuatro enfrentamientos de liga. El campeón, además, ha aprendido a gestionar este tipo de escenarios: domina, espera su momento y golpea cuando el rival se descuelga un centímetro.
La incógnita es si el City Ground, tantas veces escenario de giros inesperados, puede volver a convertirse en la piedra en el camino del campeón… o si esta vez la lógica se impondrá y Arsenal saldrá de Nottingham con otro paso firme en la defensa de su corona.






