Logotipo completo Tribuna Gol

Arsenal inicia su camino en Europa con deudas pendientes

Arsenal vuelve a Europa con una deuda pendiente. La temporada pasada arrasó en la fase de liga, ocho victorias de ocho, y nadie logró tumbarle en los 90 minutos en toda la competición. Solo se inclinó en el punto de penalti, en una final en Budapest ante Paris Saint-Germain que todavía escuece en el vestuario.

Ahora el camino para intentar ir un paso más allá arranca en Nápoles este miércoles por la noche. Y Mikel Arteta se prepara para tirar de fondo de armario. Tiene plantilla para rotar sin perder colmillo, y todo apunta a que lo hará.

Un once con retoques y mucha pólvora

En el centro del campo, la primera gran decisión. Bruno Guimaraes no disputó ni un minuto contra Chelsea en el último partido liguero tras arrastrar un golpe. Arteta no quiere riesgos innecesarios en septiembre, así que el escenario se abre para Martin Zubimendi, que gana enteros para entrar en el once y dar equilibrio en una plaza siempre caliente como Nápoles.

Más arriba, las cartas ofensivas también se mueven. Eberechi Eze mira de reojo la banda izquierda. Sabe que esta puede ser su oportunidad para arrancar la temporada europea con protagonismo, atacando por dentro, encarando, pidiendo la pelota donde quema. Por dentro, la gran incógnita está en la punta de ataque: Viktor Gyokeres se perfila como candidato firme a su primera titularidad del curso si Arteta decide dosificar a Kai Havertz, clave en el arranque de la Premier pero con muchos minutos ya acumulados.

La defensa, entre bajas y precauciones

Detrás, el panorama es más rígido, marcado por las ausencias. William Saliba sigue fuera a largo plazo por su lesión de espalda. Jurrien Timber aún no ha jugado ni un minuto esta temporada, aunque ya se acerca a su regreso. Cristhian Mosquera es duda por un problema muscular que ha frenado su continuidad.

Con ese contexto, la pareja de centrales parece casi escrita: Ezri Konsa volverá a formar junto a Gabriel, como en la victoria ante Chelsea del domingo. Funcionó, dio solidez y no hay motivos deportivos para tocarla.

Si llega un cambio atrás, será por la banda izquierda. Riccardo Calafiori ha estado sobresaliente en las primeras semanas del curso, intenso, agresivo, muy conectado con el plan de Arteta. Pero su historial de lesiones en su etapa en Arsenal obliga a medir cada esfuerzo. El cuerpo técnico no quiere forzarle en exceso, menos aún con el calendario apretando.

Ahí entra en escena Piero Hincapie. Fue el único defensa en el banquillo frente a Chelsea y todo indica que tiene muchas papeletas para entrar en el once en Nápoles. Pierna zurda, buena salida de balón y carácter para una noche grande. Justo lo que pide un debut europeo con cuentas pendientes.

Arsenal llega con cicatrices recientes y un mensaje claro: esta vez no quiere que todo se decida desde los once metros.