Arsenal enfrenta problemas con Hincapie y Zubimendi antes del duelo con Lille
La victoria ante Leeds dejó una factura inesperada para Arsenal. El 2-1 del sábado en la Premier League no solo apretó la lucha doméstica, también abrió un frente imprevisto en la enfermería: Piero Hincapie y Martin Zubimendi se someterán a pruebas en el tobillo y son seria duda para el duelo de Champions League ante Lille en el Emirates.
El lunes, la imagen fue elocuente. Ninguno de los dos apareció en la sesión abierta en London Colney. Silencio, miradas de reojo y una conclusión evidente: algo no va bien. En el caso de Hincapie, la preocupación es mayor.
Un calentamiento que acaba en pesadilla
El caso del defensa ecuatoriano roza lo surrealista. Apenas ocho minutos sobre el césped ante Leeds, entrando desde el banquillo por Riccardo Calafiori. Partido resuelto, gestión de minutos, todo bajo control. O eso parecía.
Al término del encuentro, Arsenal había preparado una sesión específica para los futbolistas con menos carga. Rutina habitual en un calendario comprimido, con la Champions apretando por detrás. En ese trabajo posterior, Hincapie se tuerce el tobillo. El gesto, feo. El desenlace, todavía peor: el jugador termina siendo sacado del campo… a lomos de Illan Meslier, el portero rival. Una escena extraña, casi incómoda, que subraya el absurdo de la situación.
El golpe obliga ahora a esperar por los resultados de las pruebas. Desde dentro se admite que su caso pinta más serio de lo que se pensó en un primer momento.
Zubimendi, tocado sin jugar un minuto
La historia de Martin Zubimendi no es muy distinta, aunque ni siquiera llegó a pisar el césped en competición. El centrocampista fue suplente y no disputó ni un minuto ante Leeds. Aun así, salió del fin de semana con un problema en el tobillo suficiente como para dejarle fuera del entrenamiento y mandarle directamente al escáner.
Mikel Arteta no escondió el contexto ni buscó excusas. El plan era claro: “Teníamos una sesión programada después del partido para los jugadores que no habían tenido suficientes minutos, para poner a todos en el ritmo adecuado”, explicó. El resultado, demoledor: dos futbolistas tocados en dos acciones “muy desafortunadas”.
El técnico fue transparente: las pruebas se realizan hoy y será entre hoy y mañana cuando el club tenga un diagnóstico más preciso. De momento, la sensación interna es que la lesión de Hincapie “parece un poco más seria”, aunque en el cuerpo técnico se aferran a la prudencia hasta ver los informes médicos.
La delgada línea entre el riesgo y la preparación
Lo sucedido no responde a ningún experimento extraño. Es pura gestión de plantilla. En un vestuario que vive entre Premier y Champions, los jugadores que no compiten con regularidad necesitan intensidad en las piernas. Sin eso, cuando llega el momento de entrar en un gran partido, se nota. Y se paga.
Arteta lo resumió con crudeza: si no entrenan, no se lesionan… pero tampoco están listos para rendir cuando se les necesita. Es el equilibrio imposible del fútbol moderno. Esta vez, la moneda cayó del lado más doloroso.
El técnico recordó que algo así no le había ocurrido en siete años en el club en un calentamiento en el Emirates. Podía haber pasado al día siguiente en la ciudad deportiva. O en cualquier otra sesión. Esta vez, el infortunio eligió el peor momento posible, con un cruce europeo a la vuelta de la esquina.
Su reflexión final, con ironía amarga, dibuja el dilema: si tuviera una bola de cristal, habría mandado a todos directo al jacuzzi.
Lille llega mientras Arteta hace cuentas
Ahora, Arsenal queda pendiente de los informes médicos y de lo que estos dicten para el corto plazo. Hincapie es la gran incógnita, Zubimendi tampoco tiene garantizada su presencia, y Arteta ve cómo se reduce su margen de maniobra justo antes de una noche clave en Europa.
El resumen para el club del norte de Londres es tan simple como incómodo: ganó a Leeds, pero perdió a dos jugadores en un entrenamiento inmediatamente después del partido. Mala suerte, peor momento y un rompecabezas más en una temporada en la que cada detalle puede marcar el rumbo en la Champions.






