Alvaro Arbeloa confirma su salida del Real Madrid
Alvaro Arbeloa puso voz a lo que ya era un secreto a voces. En la sala de prensa del Santiago Bernabéu, el técnico interino del Real Madrid confirmó que no seguirá en el banquillo la próxima temporada, en medio de los insistentes informes que sitúan a Jose Mourinho de regreso al club.
“Sí”, respondió, sin rodeos, cuando le preguntaron si podía asegurar que no entrenaría al equipo el curso que viene. Una palabra que marca el cierre de un breve pero intenso capítulo en una campaña convulsa para los blancos.
Último baile en el Bernabéu
El duelo de este sábado ante el Athletic Bilbao, en el Santiago Bernabéu, será el último partido de LaLiga de un año agitado para el Real Madrid. También será, salvo giro inesperado, la despedida de Arbeloa como entrenador del primer equipo.
Florentino Pérez recurrió a él en enero para relevar a Xabi Alonso y apagar un incendio deportivo y emocional. Ahora, todo apunta a que será a su vez reemplazado por el veterano técnico portugués Jose Mourinho, en lo que supondría un regreso de alto voltaje al banquillo madridista.
Arbeloa, sin embargo, dejó claro que ese posible retorno no le incluirá en el cuerpo técnico. No hay puerta giratoria para él.
“Mou tiene un cuerpo técnico fantástico, tiene buena gente a su alrededor, si viene a Madrid vendrá con su equipo”, explicó. Y remató con firmeza: “No hay ninguna posibilidad de que yo esté con él. Luego, mi futuro… a partir del lunes pensaré en eso”.
Mensaje directo. Sin medias tintas ni guiños a un papel secundario.
Una vida en blanco
Arbeloa no es un entrenador de paso. Es un hombre de club. Jugó en el Real Madrid entre 2009 y 2016, levantó títulos, se ganó al vestuario y a la grada, y más tarde volvió para trabajar en la cantera. Dos décadas de blanco en diferentes funciones le dan una autoridad emocional que se notó en cada frase.
“Espero que sea un hasta luego… siempre he considerado esto mi casa, he pertenecido al Madrid durante 20 años en varios roles”, recordó, dejando entrever que su vínculo con el club va más allá del cargo que ocupe.
Lo que sí tiene claro es el punto y aparte inmediato: “Será mi último partido esta temporada como entrenador del Real Madrid, no sé si será el último partido de mi vida como entrenador del Real Madrid. Nunca se sabe. Intentaré disfrutarlo e intentar conseguir la victoria”.
Ahí está su hoja de ruta: cerrar el curso con un triunfo, saborear el momento y, solo entonces, enfrentarse a la incógnita de su próximo destino.
El Bernabéu, acostumbrado a grandes noches y despedidas ilustres, verá otra más. La de un hombre que, pase lo que pase el lunes, ya forma parte de la memoria reciente del club.






