Al-Ahly empata con los Lobos de la Montaña en un partido agitado
Al-Ahly se estrelló una y otra vez contra el muro de Arab Contractors y terminó marchándose del Arab Contractors Stadium con un 1-1 que sabe a poco en la Premier League egipcia. Mucho dominio, muchas ocasiones a medias y solo un punto en una noche agitada, con polémica, lesión grave y un gol anulado que cambió el guion.
Golpe de los Lobos: Islam Gaber congela a Al-Ahly
El partido arrancó como se esperaba: Al-Ahly instalado en campo rival, moviendo la pelota con paciencia y metiendo gente cerca del área. Soufiane Bendebka avisó pronto con un disparo desde fuera del área que se marchó desviado. Poco después, Ahmed Sayed “Zizo” generó la primera sensación de peligro real con un córner envenenado que la zaga de Arab Contractors despejó a duras penas.
El control era rojo, pero el filo brillaba por su ausencia. Posesión sin colmillo. Hasta el minuto 20, ni un solo tiro a puerta de ninguno de los dos. Entonces, el partido se abrió de golpe: un delantero de Arab Contractors se plantó solo y obligó a Amr El-Gazzar a intervenir para evitar el 1-0 en la ocasión más clara hasta ese momento.
Ese aviso no despertó del todo a Al-Ahly, y lo pagó caro. Omar Kamal Abdelwahed cometió penal dentro del área y el árbitro no dudó. Islam Gaber tomó la responsabilidad y, en el minuto 38, batió a la defensa roja con un lanzamiento firme, firmando el primer tanto encajado por Al-Ahly en el partido.
El golpe silenció a los visitantes. Aun así, tuvieron la opción de irse al descanso igualados: en el añadido, un centro medido encontró la cabeza de Amr El-Gazzar, pero su remate se fue desviado. El descanso llegó con los “Lobos de la Montaña” defendiendo una ventaja tan inesperada como trabajada.
Lesión, reacción y un gol que no valió
Nada más volver de vestuarios, el choque se torció todavía más para Al-Ahly. En el minuto 49, Amr El-Gazzar sufrió una lesión seria que le obligó a abandonar el campo. Un golpe duro en lo anímico justo cuando el equipo trataba de acelerar el ritmo para darle la vuelta al marcador.
Pese al mazazo, el conjunto rojo se lanzó hacia adelante. Mohamed Beker intentó romper líneas con un pase filtrado hacia Achraf Bencharki dentro del área, pero el envío se le fue largo. El aviso, sin embargo, fue el preludio del caos.
Bencharki tomó la pelota poco después, encaró, dejó rivales atrás y se metió en el área. Khaled Abdelfattah llegó tarde y lo derribó con una entrada dura. Penalti claro en el minuto 55. Esta vez fue “Zizo” quien se plantó desde los once metros y no perdonó: en el 57, el balón ya estaba dentro y Al-Ahly respiraba con el 1-1.
El partido cambió de tono. Y de energía.
Apenas un minuto después del empate, Emam Ashour regresó a los terrenos de juego tras 112 días de ausencia. Su último encuentro con la camiseta roja se remontaba al cierre de la temporada 2025/2026 de la Premier League egipcia, ante Al-Masry. Su entrada levantó a los aficionados y dio un impulso emocional al equipo.
La noche parecía encaminarse hacia la remontada. En el 62, Mohamed Beker culminó una jugada con un disparo certero que acabó en el fondo de la red. El segundo de Al-Ahly… por unos segundos. El asistente levantó la bandera y el árbitro anuló el gol por fuera de juego. El estallido de alegría se convirtió en frustración instantánea.
Arab Contractors aprovechó esa decisión para replegarse con todo y defender un punto que, a esas alturas, valía oro.
Un final contenido y el casi gol de Emam Ashour
Tras el empate y el tanto anulado, el partido se fue enfriando. Al-Ahly siguió mandando, moviendo el balón, buscando espacios, pero sin la misma claridad. Arab Contractors cerró líneas, aceptó vivir cerca de su área y apostó por resistir.
Las ocasiones claras desaparecieron durante varios minutos. El duelo se convirtió en una batalla de paciencia, de pequeños detalles, de quién se atrevía a arriesgar sin pagar el precio atrás.
El gran destello final llegó en el minuto 88. Emam Ashour, en su regreso, se inventó un disparo poderoso que salió lamiendo el larguero de la portería de Arab Contractors. Centímetros. Eso separó a Al-Ahly de un triunfo que parecía al alcance de la mano.
El silbatazo final dejó dos sensaciones opuestas: los “Lobos de la Montaña” celebraron un punto sufrido ante un gigante; Al-Ahly se marchó con la certeza de que dejó vivo un partido que pudo haber marcado un golpe de autoridad en la lucha por la liga. La pregunta ahora es clara: ¿cuántos tropiezos como este puede permitirse en la carrera por el título?






