Zamalek lidera la Premier League egipcia tras triunfo complicado
Zamalek ya sabe lo que es defender un título sufriendo. El vigente campeón de la Premier League egipcia se encaramó de forma provisional a la cima de la tabla tras un 2-0 engañoso ante un recién ascendido que no se comportó como tal: Abu Qir Fertilizers.
En el Cairo Stadium, el marcador contó una historia; el juego, otra muy distinta. El equipo visitante tuvo más balón (53% de posesión) y más remates (13 por 8), y por momentos acorraló a los blancos. Pero Zamalek pegó primero y cerró cuando tocaba. Y eso, en una liga larga, suele marcar la diferencia.
Un misil de Mohamed Ismail abre el camino
El partido arrancó con más dudas que certezas para el campeón. Abu Qir se atrevió desde el inicio, presionó arriba y obligó a Mahmoud Abdel Rahim “Genesh” a salir más de la cuenta.
En una de esas salidas, al minuto 17, el castigo fue inmediato. Genesh salió para encimar a Mahmoud Bentayg, pero dejó el arco desprotegido. El balón quedó suelto y apareció Mohamed Ismail, que no dudó: volea brutal, portería vacía y 1-0. Un gol de esos que cambian el tono de una noche.
El tanto no calmó del todo a Zamalek. Abu Qir siguió moviendo la pelota con criterio, encontrando espacios entre líneas y obligando a la zaga blanca a recular. El campeón aceptó el rol de equipo más directo, menos combinativo, pero con más colmillo en los metros finales.
Abu Qir roza el empate
La verdadera alarma sonó en el minuto 69. El partido ya se jugaba más cerca del área de Zamalek y el campeón empezaba a acusar el desgaste. Un centro preciso de Omar Gaber encontró a Oday Dabbagh en el corazón del área. El remate iba camino de red, la jugada pedía el 1-1.
Entonces apareció Mohamed Debash. Lectura perfecta, cruce a tiempo y despeje sobre la línea en una acción defensiva decisiva. Más que un despeje, un salvavidas. La grada lo celebró como un gol y no era para menos: ahí se sostuvo el liderato provisional.
Abu Qir no dejó de insistir. Siguió llegando, siguió probando desde fuera y por banda. Le faltó lo que sí tuvo Zamalek: precisión en las dos áreas.
Ahmed Sherif sentencia desde el banquillo
Cuando el reloj se acercaba al 90 y el partido pedía calma, Zamalek encontró el golpe final. Minuto 87. La defensa de Abu Qir se desconcentró un segundo, apenas un parpadeo. Suficiente.
Ahmed Sherif, que había entrado desde el banquillo, se filtró en el área sin marca, atacó el espacio y, con mucha frialdad, levantó la pelota por encima de Genesh. 2-0. Partido cerrado, puntos asegurados, liderato en el bolsillo a la espera de lo que hagan los perseguidores.
No fue una exhibición, pero sí una victoria de campeón: saber sufrir, esperar el momento y castigar.
Un liderato apretado y un calendario exigente
Con este triunfo, Zamalek alcanza los 10 puntos y se coloca en lo más alto de la clasificación de forma provisional tras cuatro jornadas. La ventaja es mínima: solo un punto sobre Pyramids, Al-Ahly y Ceramica Cleopatra, que además tienen un partido menos, con solo tres encuentros disputados.
El balance del campeón es sólido: tres victorias —ante Al-Bank Al-Ahly, Suez Petrojet y ahora Abu Qir Fertilizers— y un único tropiezo, el empate de la primera jornada frente a Al-Ittihad Al-Sakandary. Sin brillo constante, pero con una regularidad que pesa.
Para Abu Qir Fertilizers, el panorama es mucho más áspero. Tercera derrota consecutiva, solo 3 puntos en la tabla y un 15º puesto que empieza a oler a batalla por la permanencia. El juego ofrece señales, los resultados no.
Zamalek no tendrá demasiado tiempo para recrearse. El sábado afronta la vuelta de la ronda preliminar de la African Champions League ante Port, de Djibouti, con la obligación de confirmar su favoritismo continental. Después, el 16 de septiembre, visita a Ghazl El Mahalla en la quinta jornada liguera.
El campeón ya está arriba. La cuestión, a partir de ahora, es otra: ¿quién lo baja de ahí?






