Wrexham cierra el traspaso de Issa Kabore tras una gran cesión
Wrexham se prepara para atar a Issa Kabore de forma definitiva y poner punto final a una de las cesiones más largas del entorno de Manchester City. El club galés está a un paso de cerrar el traspaso permanente del lateral derecho burkinés tras su notable curso pasado en el Racecourse Ground.
Kabore, internacional con Burkina Faso, disputó 32 partidos en todas las competiciones con los Red Dragons en la temporada 2025-26. No fue un simple parche: fue un pilar. Desde el carril derecho, actuando como carrilero en el sistema de Phil Parkinson, repartió ocho asistencias en Championship, más que cualquier otro jugador de Wrexham.
El impacto fue inmediato. En su debut, en Carrow Road, firmó dos asistencias para impulsar una victoria por 3-2 ante Norwich City. Una carta de presentación que encajó con la ambición de un club recién asentado en la segunda categoría, pero con apetito de algo más.
La temporada, sin embargo, no fue un paseo. Kabore se consolidó como titular hasta que una lesión en los isquiotibiales, sufrida con su selección durante el parón internacional de noviembre, frenó en seco su progresión. Parkinson perdió a uno de sus hombres de confianza justo cuando el calendario empezaba a apretar.
El regreso se hizo esperar. Kabore volvió a escena con Burkina Faso en la Copa Africana de Naciones 2025, recuperando ritmo competitivo con su país antes de reincorporarse a Wrexham para la segunda mitad del curso. Ya de vuelta en Gales, volvió a ser protagonista en el tramo decisivo de la campaña, reafirmando la sensación de que el club no podía permitirse perderlo.
A sus 25 años, el defensa está a punto de cerrar una etapa peculiar con Manchester City. Llegó en 2020 procedente de Mechelen y, acto seguido, regresó cedido al club belga. A partir de ahí, una gira interminable: Troyes, Marseille, Luton Town, Benfica, Werder Bremen y, finalmente, Wrexham, donde aterrizó el último día de mercado el pasado septiembre. Siete cesiones, ni una sola aparición oficial con el primer equipo del City, y ahora una salida definitiva del Etihad Stadium.
En Wrexham, en cambio, ha encontrado contexto, minutos y responsabilidad. El rol de carrilero potencia su zancada, su agresividad en campo rival y su capacidad para llegar a línea de fondo. De ahí esas ocho asistencias que le colocaron como el socio ideal para los hombres de ataque.
Parkinson no ha perdido el tiempo este verano. Ya ha incorporado al lateral Danny Imray, al portero Anthony Patterson y al centrocampista Ben Whiteman. Pero el técnico, consciente de cuánto condiciona su sistema la aportación de los carrileros, quiere más profundidad en esas posiciones. De ahí la insistencia por cerrar a Kabore de forma permanente y el interés en el lateral izquierdo Jacques Ekomie, de Angers.
Plan de Refuerzo
El plan no se detiene ahí. El entrenador experimentado valora también la llegada de un central y de un centrocampista ofensivo antes del cierre del mercado, fijado para las 23:00 BST del 1 de septiembre. La idea es clara: reforzar cada línea para que la segunda temporada en Championship no sea simplemente de consolidación, sino de asalto a cotas mayores.
Ambición en el Contexto
El contexto invita a la ambición. Wrexham terminó séptimo en Championship el pasado curso, en su primera campaña en la segunda división inglesa en 43 años. Un salto enorme en muy poco tiempo. Ahora, con Birmingham City visitando el Racecourse Ground este viernes (20:00 BST), el club afronta el nuevo curso con una base reconocible y, si nada se tuerce, con Kabore ya como pieza fija y no como invitado de paso.
La pregunta ya no es si encaja en el proyecto. La cuestión es hasta dónde puede llegar Wrexham con un carril derecho blindado para los próximos años.






