Union Saint-Gilloise logra una goleada europea en Düsseldorf
En Düsseldorf, lejos de su estadio pero con alma de local, Union Saint-Gilloise necesitó casi toda una parte para encender motores. Cuando lo hizo, arrolló. El 4-0 sobre Hapoel Beer Sheva no solo refleja el marcador: cuenta la historia de un equipo que se sobrepone a los golpes y pisa fuerte en la Europa League.
Un “hogar” improvisado, un inicio trabado
El Merkur Spiel-Arena, en Alemania, se convirtió en casa provisional para el club belga. El decorado era distinto, pero la presión era la misma: mantener el buen arranque europeo ante un rival incómodo.
El partido comenzó torcido. Mateo Biondic tuvo que abandonar el campo pronto por lesión y obligó a mover el plan. Entró Raul Florucz y Union tardó en asentarse. Posesiones largas, poca claridad. Hapoel Beer Sheva aguantaba, cerraba espacios y enfriaba el duelo.
Hasta que llegó el penalti.
Justo antes del descanso, Florucz asumió la responsabilidad desde los once metros y no falló. Gol psicológico, 1-0 y una sensación clara: Union había sufrido, pero ya mandaba. El problema, de nuevo, eran los golpes físicos. Las malas noticias continuaron con la lesión de Darius Olaru, que dejó su sitio a Dylan Aquino.
Smith desata la tormenta
La segunda parte ya fue otra historia. Más ritmo, más agresividad, más profundidad. La ventaja mínima no bastaba y Union olió sangre.
El brasileño Guiherme Smith se encargó de romper definitivamente el partido. Pasada la hora de juego, atacó el espacio, encontró el hueco y firmó el 2-0. El duelo, a partir de ahí, se inclinó sin remedio. Hapoel Beer Sheva se vio obligado a adelantar líneas y dejó metros que el conjunto belga explotó sin piedad.
La presión acabó por derrumbar al rival. Aquino, recién llegado este verano desde Lanús y obligado a entrar por la lesión de Olaru, aprovechó su momento. Marcó su primer gol con Union Saint-Gilloise y estiró la ventaja hasta el 3-0. Un tanto que habla de carácter: de suplente forzado por las circunstancias a protagonista en el marcador.
El golpe definitivo volvió a llevar la firma de Smith. En el minuto 80, el brasileño apareció de nuevo para cerrar su doblete y el 4-0. Partido resuelto, exhibición consumada.
Invictos y mirando a España
El triunfo deja a Union Saint-Gilloise en una posición inmejorable en su grupo de Europa League. Tres partidos, ningún tropiezo: victoria ante Viktoria Plzen en el estreno, un empate 1-1 contra Real Sociedad la semana pasada y ahora esta goleada contundente frente a Hapoel Beer Sheva.
La confianza crece, pese a las lesiones, y el equipo belga se ha ganado el derecho a soñar más alto.
Lo que viene no será sencillo. El próximo rival es otro club español, Celta Vigo, que también llega reforzado tras ganar a domicilio a Celtic. Nuevo estilo, nuevo desafío, mismo escenario competitivo.
Union ya ha demostrado que puede hacer de cualquier estadio su casa. La pregunta es hasta dónde puede llevar esta racha europea antes de que alguien logre frenarla.





