Tottenham se hunde: derrota ante Aston Villa y sin victorias en Premier
Tottenham invirtió cerca de 400 millones de dólares en un verano que debía cambiarlo todo. Cinco jornadas después, no ha ganado un solo partido de Premier League. Este sábado, el golpe llegó en casa: 2-3 ante Aston Villa, con pitos, nervios y la sensación de que el proyecto de Roberto De Zerbi entra en zona roja demasiado pronto.
Manzambi irrumpe y silencia el estadio
Tottenham arrancó con ritmo, balón y ocasiones. Parecía cuestión de tiempo abrir el marcador. Pero el fútbol no entiende de merecimientos, sino de áreas. Y ahí apareció Johan Manzambi.
El mediapunta suizo, de 20 años, estrella reciente con Suiza en el Mundial y titular por primera vez con Aston Villa, castigó a los locales justo cuando el primer tiempo agonizaba. En el añadido, y contra la inercia del partido, firmó el 0-1 que congeló el ambiente. Un solo golpe, directo al ánimo de un Tottenham que ya juega con la presión a la espalda.
El tanto cambió el guion. Tottenham, que venía de un inicio de curso sin gol en liga, volvió a mirar al marcador con incredulidad. Villa, en cambio, olió la debilidad.
De la mano de Manzambi, Villa se suelta
La segunda parte confirmó lo que se intuía: Aston Villa crecía a medida que el equipo de De Zerbi se desmoronaba. Manzambi, desatado entre líneas, volvió a aparecer para agrandar la herida.
El joven suizo se inventó la jugada que acabó en el tanto de Nicolas Jackson, otro de los fichajes veraniegos de Villa. Asistencia de calidad, definición certera y 0-2. El público local empezó a perder la paciencia. El proyecto de reconstrucción millonaria, también.
Tottenham intentó reaccionar, pero sin claridad. Cada pérdida se convertía en amenaza. Cada ataque de Villa olía a sentencia.
El misil de Buendía y un despertar demasiado tarde
La estocada definitiva llegó en el minuto 79. Emi Buendía recogió el balón lejos del área, levantó la cabeza y soltó un disparo lejano que se coló para el 0-3. Un gol que no solo valía el partido, sino la primera victoria liguera de la temporada para Aston Villa. El banquillo visitante lo celebró como algo más que tres puntos: era un despegue.
Solo entonces Tottenham encontró algo de orgullo ofensivo. Con el duelo prácticamente perdido, llegaron por fin sus primeros goles en esta Premier League. Conor Gallagher recortó distancias y, poco después, Jan Paul van Hecke hizo el 2-3 que maquilló el resultado, pero no el problema de fondo.
Dos tantos tardíos, de consolación, que dicen mucho: Tottenham necesitó ir 0-3 abajo para soltarse. Demasiado poco, demasiado tarde.
De Zerbi, bajo el foco
El balance es demoledor: cinco partidos de liga, ningún triunfo, dos empates y tres derrotas. A eso se suma la eliminación en la English League Cup esta misma semana. El equipo de Roberto De Zerbi, señalado como el eje de un proyecto ambicioso tras dos temporadas terminando 17º en la Premier League, no despega.
La directiva había respondido con una remodelación masiva de la plantilla, un mensaje claro de confianza en el técnico italiano, conocido por su carácter volcánico y su fútbol ofensivo. La respuesta en el césped, de momento, no acompaña. La presión ya no es un murmullo: se siente en cada pase fallado, en cada silbido.
Para colmo, la tarde dejó otra mala noticia. Pedro Porro, lateral derecho campeón del mundo con España, tuvo que abandonar el campo a mitad de la primera parte por lesión. Un golpe más para un equipo que ya camina sobre cristales.
Un parón que puede ser juicio
El calendario no perdona, pero ahora concede algo de tiempo: llega un largo parón internacional. Tiempo para trabajar, sí. También para que crezcan las dudas.
Tottenham mira la tabla, mira su inversión y mira el banquillo. La pregunta ya no es cuánto tardará en funcionar el proyecto, sino cuánto aguante tendrá el club si los resultados siguen sin llegar. Mientras tanto, Aston Villa se marcha con su primera victoria liguera y con un nuevo nombre propio en la Premier League: Johan Manzambi.






