Tottenham agita el mercado: Sarr a Juventus, Moore a la Bundesliga
El cierre de mercado se acerca y en Tottenham el teléfono no deja de sonar. El club londinense ha alcanzado un acuerdo con Juventus para la cesión de Pape Matar Sarr, con una opción de compra fijada en 25,7 millones de libras al final de la temporada. Una cifra que marca claramente cuánto valoran en el norte de Londres al centrocampista, pero también cuán dispuestos están a abrirle la puerta.
No es el único movimiento. Mikey Moore tiene ya vía libre para marcharse cedido a la Bundesliga, al Köln, a la espera de que se ultimen los últimos detalles burocráticos. Al mismo tiempo, el lateral izquierdo Souza pondrá rumbo a Porto, también a préstamo hasta final de curso. Tres salidas, tres perfiles distintos, una misma lectura: el proyecto de Roberto De Zerbi se está reajustando a toda velocidad.
Y no se queda ahí. Tottenham sigue trabajando para incorporar un atacante antes del cierre de la ventana. El club mantiene conversaciones con Everton por Iliman Ndiaye, una operación que corre en paralelo a otra negociación con los de Liverpool: el intento de llevar de vuelta a Richarlison a Goodison Park.
El movimiento tendría un fuerte componente emocional para Everton, que busca repescar a un futbolista que marcó una etapa reciente del club. Para Spurs, en cambio, sería la salida de uno de sus nombres más importantes en ataque desde su llegada desde precisamente Everton.
De Zerbi no escondió el terremoto interno al hablar tras el fin de semana. El técnico italiano confirmó que Richarlison ha pedido salir, igual que Sarr y Kevin Danso, este último seguido de cerca por Sunderland para una posible cesión.
“Ha dicho demasiadas veces que quiere irse”, admitió De Zerbi sobre el delantero brasileño. “Danso vino a verme hace dos días y me dijo que quiere salir, y Pape Sarr, lo mismo. Ha sufrido una pequeña lesión, pero está casi listo para volver a entrenar”.
El mensaje del entrenador es claro: aquí se queda quien realmente quiere estar. Sin rodeos, De Zerbi dejó la puerta abierta a cualquiera que busque un cambio de aires, siempre bajo una condición irrenunciable para el club.
“Quiero mucho a estos jugadores, son grandes chicos, tengo una relación muy buena con ellos, pero si quieren irse, tienen que traer la solución, la solución económica, al club, y entonces pueden marcharse y nosotros encontraremos a otros jugadores”.
El pulso está echado. Tottenham se prepara para perder peso en su plantilla, mientras busca refuerzos que encajen en la idea de su nuevo entrenador. Las próximas horas dirán si Richarlison vuelve a encender Goodison Park, si Sarr se consolida en Juventus y si Spurs logra el atacante que necesita para no quedarse corto en una temporada que no espera a nadie.






