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Thomas Meunier se une al Sunderland por dos años

Sunderland ha dado su primer golpe del verano. Y no es menor: Thomas Meunier, lateral belga de larguísimo recorrido en la élite europea, firma por dos temporadas tras finalizar su etapa en el Lille francés. A los 34 años, el defensa elige el noreste de Inglaterra para abrir un capítulo que mezcla reto, exigencia y un regreso al gran escaparate.

No se trata de un nombre cualquiera. Más de 550 partidos como profesional, una carrera que ha pasado por Club Brugge, Paris St-Germain —con tres títulos de liga en su mochila—, Borussia Dortmund y Trabzonspor. A eso se suman 83 internacionalidades y presencia en el Mundial de 2026 con Bélgica. Un currículum que habla por sí solo.

Un fichaje con peso de vestuario

En Sunderland saben exactamente lo que han ido a buscar. Florent Ghisolfi, director de fútbol del club, no lo ocultó al anunciar la incorporación del belga. Desde las primeras conversaciones, en el club percibieron que Meunier conectaba con la idea y el ambiente del equipo. No llegaba un veterano de paso, sino alguien dispuesto a implicarse.

Su trayectoria lo respalda: ha convivido con la presión de algunos de los vestuarios más exigentes de Europa y ha competido de forma habitual por títulos y noches grandes. De ahí que en Sunderland valoren tanto su liderazgo, su profesionalidad y esa mezcla de oficio defensivo con proyección ofensiva que siempre le ha caracterizado.

En un verano marcado por las salidas del delantero Eliezer Mayenda y del centrocampista Dan Neil, el club necesitaba un mensaje hacia dentro y hacia fuera. Meunier es precisamente eso: un refuerzo que eleva el nivel competitivo y, al mismo tiempo, marca el tono de lo que se pretende construir.

El reto de la Premier y el regreso a Europa

Meunier se incorporará al resto de la plantilla a comienzos de agosto, con tiempo para empaparse del plan de juego y del ritmo del equipo antes de que la temporada eche a andar. Pero su motivación ya está clara.

Para el belga, aterrizar en Sunderland es mucho más que cambiar de liga. Es, por fin, la oportunidad de probarse en la Premier League, una competición que él mismo define como una de las más competitivas y apasionantes del planeta. Un desafío que llevaba tiempo rondándole la cabeza.

Hay otro elemento clave: Europa. Sunderland vuelve a competir en torneos continentales después de 53 años de ausencia. Más de medio siglo sin escuchar el himno europeo en noches oficiales, hasta ahora. Para un jugador acostumbrado a ese escenario, el atractivo es evidente. Medirse de nuevo a los mejores, pelear por trofeos, poner su experiencia al servicio de un club que regresa a un territorio casi olvidado.

Meunier lo tiene claro: quiere aportar dentro y fuera del campo. Ser una referencia para los jóvenes, un punto de apoyo en los momentos de máxima tensión, una voz autorizada cuando toque gestionar la presión.

La pregunta ya no es qué ha sido Thomas Meunier hasta hoy. La cuestión, en Sunderland, es qué puede llegar a significar su figura en una temporada que se anuncia decisiva para el futuro del club.