Som Kumar: De Eslovenia a la Selección India
El teléfono sonó y la vida de Som Kumar cambió. El guardameta de ND Slovan, que compite en la segunda división de Eslovenia, ha sido convocado por primera vez a la selección absoluta de India para una serie de amistosos internacionales de altísimo nivel. No es solo una citación más: es el único jugador llamado que milita fuera del sistema doméstico indio.
Kumar tiene ya fecha marcada en rojo. El 14 de septiembre volará a Bangalore para unirse al primer campamento de entrenamiento de la selección. Desde allí empezará a pelear por un puesto real bajo los palos en una ventana internacional que puede redefinir su carrera.
ND Slovan no tardó en sacar pecho. El club esloveno emitió un comunicado cargado de orgullo por el logro de su portero: el llamado de Som, subrayaron, es un reconocimiento enorme para él y una fuente especial de orgullo para la entidad, más aún en un ciclo en el que India se medirá a dos gigantes del fútbol mundial como Brazil y Uruguay. El mensaje fue claro: están orgullosos de él y le desean éxito con la camiseta nacional.
Detrás de esta convocatoria hay un recorrido silencioso, lejos de los focos. Desde 2020, Kumar ha ido construyendo su camino en Europa con etapas formativas en las academias de Bravo, Krka y Olimpija Ljubljana. De promesa de cantera pasó a profesional al firmar con Radomlje, y más tarde consolidó su salto al fútbol sénior con ND Slovan, donde ya acumula 17 partidos oficiales.
Ese trayecto, paso a paso, ahora encuentra recompensa. Su irrupción en la selección absoluta refuerza la apuesta por una vía europea para el talento indio y se percibe como un impulso importante para toda la comunidad futbolística del país, que ve cómo un jugador formado lejos de casa se abre hueco en la élite internacional.
Próximos Amistosos
El calendario no le dará tregua. India abrirá su serie de amistosos recibiendo a Panama en Bengaluru el 26 de septiembre. Será el aperitivo. El gran impacto llegará una semana después: el 3 de octubre, los Blue Tigers se medirán a Brazil en Kolkata, en un duelo que promete un ambiente eléctrico. Tres días más tarde, en el mismo escenario, aparecerá Uruguay como siguiente examen.
Para un guardameta que se ha curtido en el segundo escalón del fútbol esloveno, plantarse frente a ataques sudamericanos de ese calibre es algo más que un desafío. Es un escaparate. Es la oportunidad de demostrar que ese camino poco habitual —de las academias de Eslovenia al arco de India— no solo es posible, sino que puede marcar una nueva ruta para la próxima generación de futbolistas del país.






