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Simon Jordan exige carácter a Martin O’Neill tras crisis del Celtic

El Celtic atraviesa uno de esos tramos de temporada que dejan marcas. Tres derrotas en siete días, dos de ellas frente al eterno rival Rangers, han encendido todas las alarmas en Glasgow y han llevado a Martin O’Neill a poner públicamente en duda su continuidad. Para Simon Jordan, esa reacción del técnico irlandés se queda corta en espíritu combativo.

Una semana para olvidar

La caída empezó en Ibrox Stadium. El Celtic se desplomó 3-0 ante Rangers en los cuartos de final de la Scottish League Cup, un golpe duro por la forma y por el escenario. Lejos de reaccionar, el campeón escocés encadenó otro tropiezo europeo: derrota ante el Ferencvaros húngaro en el estreno de la Europa League.

El círculo se cerró de la peor manera posible. De nuevo contra Rangers, esta vez en Celtic Park y en la Scottish Premiership, el equipo de O’Neill perdió 1-0. Ese resultado no solo dolió por el rival: rompió el arranque perfecto de los de Glasgow en la liga.

El balance es demoledor. Cuatro derrotas en todas las competiciones en lo que va de curso, las mismas que encajó el equipo en 35 partidos la temporada pasada. El contraste es brutal para un club que venía de firmar un doblete doméstico, Premiership y Scottish Cup, bajo el mando del propio O’Neill, que regresó en enero como técnico interino y renovó en junio por un año.

O’Neill duda, Jordan se rebela

Tras el último tropiezo ante Rangers, el veterano técnico, de 74 años, abrió la puerta a una reflexión profunda sobre su papel en el banquillo del Celtic.

«Sinceramente, voy a reflexionar y ver», admitió. «Es una cuestión de si puedo ayudar al equipo. Se supone que el entrenador debe ser capaz de hacer eso. Voy a mirar eso esta semana».

Ese tono introspectivo sorprendió a Simon Jordan. El ex presidente del Crystal Palace, ahora analista en talkSPORT, esperaba una respuesta muy distinta de alguien con la trayectoria y el carácter de O’Neill.

Jordan fue directo: le habría gustado escuchar un mensaje de desafío, no de abatimiento. «Me habría gustado verle un poco más punzante y más robusto, en lugar de sonar relativamente derrotado en ese corte», señaló.

Para el inglés, el mensaje ideal habría sido claro y contundente hacia dentro y hacia fuera del vestuario: esto ha pasado, pero no volverá a ocurrir. «Yo desde luego habría querido decirles: “Esto ha pasado, no volverá a pasar”», apuntó.

Lo que más le choca es que O’Neill ponga en cuestión si todavía puede ayudar al equipo o si ha llegado su momento de dar un paso al lado. «El hecho de que esté hablando de si puede ayudar al equipo y de si es su momento… Me resulta ligeramente extraño en Martin, pero está teniendo un momento de reflexión», concluyó.

El Celtic, herido y bajo escrutinio, encara ahora una semana clave. O’Neill ha prometido reflexionar. Jordan le pide que pelee. La próxima respuesta ya no será en una sala de prensa, sino en el campo.