Paul Scholes propone dos fichajes clave: Romero y Wharton
Paul Scholes no se anduvo con rodeos. Para él, el siguiente gran salto del proyecto de Michael Carrick pasa por dos fichajes muy claros: un líder absoluto en el centro de la defensa y un mediocentro joven pero ya hecho para mandar en los partidos grandes.
Y tiene nombres y apellidos.
Romero, el central “loco” que Scholes iría a buscar
En su intervención en el podcast The Good, The Bad & The Football, el excentrocampista de la selección inglesa fue directo al grano: el frente de ataque ya está razonablemente resuelto; el problema, a su juicio, vive mucho más cerca del propio portero.
“Creo que solucionaron las zonas de ataque el verano pasado, pero creo que probablemente necesitan dos centrales”, argumentó antes de lanzar su propuesta más atrevida. “Te puedes reír de esto y me pueden caer palos por decirlo, pero yo iría a por Christian Romero de Tottenham”.
La elección no es casual. Scholes insiste en que el equipo necesita un defensa de talla mundial, con experiencia de élite al máximo nivel internacional. Romero encaja en ese perfil: campeón del mundo, titular en una final de Copa del Mundo, acostumbrado a vivir al límite en escenarios de máxima tensión.
Scholes no es ajeno a la cara B del argentino. La abraza. “Sé que está loco, sé que tiene problemas de disciplina”, admite. Pero precisamente ahí entra en escena la figura de Michael Carrick. El exjugador del Manchester United está convencido de que el técnico podría pulir ese carácter volcánico sin restarle agresividad ni personalidad: “Puede ser un central muy bueno y alguien a quien Michael Carrick podría calmar de verdad”.
El argumento económico también aparece sobre la mesa. Scholes recuerda las cifras que se manejan para un jugador con ese currículum: “Están hablando de 30 o 40 millones de libras por un futbolista que ha sido central en una final de Copa del Mundo”. Para él, la ecuación es clara: precio alto, sí, pero acorde al nivel del puesto y a la urgencia del club.
El diagnóstico sobre la plantilla actual es demoledor: “Creo que están desesperados por un central, los que tienen ahora no son lo suficientemente buenos”. De ahí que su apuesta por Romero sea tan contundente.
Wharton, la pieza que falta en el centro del campo
Scholes no se quedó en la defensa. En su hoja de ruta hay otra prioridad: un mediocentro capaz de sostener al equipo y marcar el ritmo. Y ahí entra Adam Wharton.
El joven centrocampista de Crystal Palace se ha disparado en el mercado tras una temporada de impacto, coronada con dos títulos de peso: FA Cup y Conference League. Un doblete que, para muchos, ha confirmado que no se trata de una simple irrupción pasajera.
Scholes lo ve como el encaje perfecto para el doble pivote. Un futbolista con criterio, personalidad y piernas para abarcar campo. Un perfil que, según su análisis, el equipo necesita con urgencia tras perder una oportunidad que él consideraba prioritaria: “Sandro Tonali habría sido mi primera opción, pero con él ya fuera del alcance, Adam Wharton me parece perfecto”.
El problema es el precio. Palace ha fijado el listón muy alto: unos 85 millones de libras por su joven organizador. Una cifra que convierte cualquier operación en una apuesta ambiciosa, casi un pulso financiero. Scholes lo sabe, pero su sorpresa no va tanto por el coste como por la inacción: “No puedo creer que no estén intentando fichar a Adam Wharton”, lamentó en el mismo podcast.
Un mensaje claro: jerarquía atrás, personalidad en la sala de máquinas
El plan que dibuja Scholes es nítido. Un central campeón del mundo, con carácter y jerarquía, para elevar el nivel de una zaga que él considera insuficiente. Y un mediocentro joven, ya probado en partidos de presión y títulos, para completar un centro del campo que perdió su primera gran opción con el adiós de Sandro Tonali al Tottenham.
El exmediocampista no habla de retoques menores. Habla de pilares. De futbolistas para sostener un proyecto y no solo para completar una plantilla.
La pregunta, ahora, es si el club estará dispuesto a seguir ese guion… y a pagar el precio que exige el mercado por dos jugadores llamados a cambiar el rostro del equipo.






