Roma acelera por Greenwood: acuerdo con el jugador
Roma ha dado un paso grande, de los que marcan un mercado. El club giallorosso ya tiene el “sí” de Greenwood, actualmente en Marseille, tras alcanzar un acuerdo en las condiciones personales del contrato, según informó Corriere dello Sport. El atacante de 24 años ha aprobado el traslado al Stadio Olimpico y espera que ahora sean los clubes quienes resuelvan el resto del rompecabezas.
El acuerdo con el jugador está trazado: un contrato con salario progresivo que arrancaría en torno a los 4 millones de euros netos por temporada, más una batería de primas ligadas al rendimiento. Una estructura pensada para blindar al futbolista y, al mismo tiempo, proteger las cuentas del club mientras el proyecto deportivo crece.
La propiedad de Roma quiere dar un salto de calidad en la parcela ofensiva y ve en Greenwood una pieza central para el nuevo ciclo. No es un capricho de mercado: es una apuesta estratégica. Pero el fichaje, por ahora, sigue en terreno intermedio.
Un abismo entre lo que pide Marseille y lo que ofrece Roma
El gran obstáculo está donde casi siempre: en el precio. Marseille tasa a Greenwood en torno a los 55 millones de euros. Roma prepara una primera oferta que rondaría los 40 millones. Un hueco considerable que obliga a una negociación fina, casi quirúrgica.
Las conversaciones entre los dos clubes siguen abiertas. Roma intenta rebajar las pretensiones francesas sin perder la posición de privilegio que le da el acuerdo con el jugador. Marseille, por su parte, negocia con la presión añadida de su situación económica y las informaciones sobre un posible riesgo para su participación en la próxima Europa League. Esa necesidad de hacer caja empuja, de forma inevitable, hacia una venta.
La temporada de Greenwood en la Ligue 1 ha sido productiva, lo que en otras circunstancias habría reforzado la idea de retenerlo. Pero el contexto manda. Y los indicios de que el propio jugador se prepara para salir se multiplican: distintos reportes apuntan a que ya ha entregado las llaves de su casa en Aix, un gesto que suena más a despedida que a simple mudanza temporal.
De Estambul a Roma: cómo cambió el destino del delantero
Durante buena parte del verano, el horizonte de Greenwood apuntaba a Estambul. Fenerbahce se colocó en cabeza, impulsado por la campaña del candidato presidencial Hakan Safi, que llegó a vincular públicamente su proyecto a la contratación del atacante y a asegurar un acuerdo hasta 2030.
La dinámica se rompió en seco con la derrota de Safi ante Aziz Yildirim en las elecciones del club. Con el candidato que había abanderado la operación fuera de escena, la propuesta dejó de avanzar. El escenario en Turquía se enfrió de golpe y la vía Fenerbahce prácticamente se evaporó.
Ese giro abrió una puerta de par en par para Roma. Sin la competencia turca en primer plano y con el jugador claramente inclinado hacia la Serie A, el club italiano se ha convertido en el principal candidato a hacerse con su fichaje. La prioridad de los giallorossi es clara: reforzar el frente de ataque con un perfil capaz de marcar diferencias desde el primer día.
Negociación clave… con un invitado en la sombra
El siguiente capítulo de esta operación se juega directamente entre Roma y Marseille. Greenwood tiene clara su preferencia, pero eso no paga la diferencia entre los 55 millones que se piden y los 40 que se ofrecen. Ahí se decidirá todo.
Roma intentará apretar hasta el límite antes del inicio de la pretemporada, con la idea de tener al delantero integrado cuanto antes en la dinámica de Daniele De Rossi. Cada millón que se mueva en la negociación será observado con atención por un tercero que no aparece en la foto oficial, pero que está muy pendiente: Manchester United.
El club inglés incluyó una cláusula de porcentaje de futura venta en el anterior traspaso de Greenwood. Cualquier acuerdo entre Roma y Marseille, por tanto, no solo definirá el futuro del jugador en la Serie A, también dejará dinero extra en Old Trafford.
El tablero está claro: el jugador quiere Roma, Marseille necesita vender, Roma no quiere llegar a los 55 millones. Falta saber quién cede primero… y cuánto está dispuesta la capital italiana a pagar por el que puede ser el golpe del verano en la Serie A.






