Roberto Lopes y el sueño de Cabo Verde en el Mundial
Roberto Lopes, el central que LinkedIn llevó al Mundial, no quiere que el sueño de Cabo Verde se quede en una anécdota viral. Quiere octavos de final. Y lo dice con la autoridad de quien acaba de firmar otra actuación enorme ante Uruguay, en un empate que sabe a declaración de intenciones.
El defensa de Shamrock Rovers volvió a parecer un veterano de mil batallas en el escenario más grande. Su selección remontó, llegó a ir por delante y, cuando el partido se torció, rescató un punto que mantiene vivo el plan trazado desde el primer día: estar en la fase de eliminación directa.
Un grupo abierto y una oportunidad histórica
El escenario es claro. Un empate ante Arabia Saudí podría bastar para meterse entre las 32 mejores como uno de los mejores terceros. Pero el horizonte es aún más jugoso: si España derrota a Uruguay, a Cabo Verde le bastaría con no perder para acabar segunda del Grupo H y sellar el pase de forma directa.
El vestuario lo tiene grabado. No es casualidad que el equipo siga invicto en la liguilla. Para Lopes, lo que está pasando responde a la misma mentalidad con la que se ganaron el billete al torneo.
«Ese era nuestro objetivo», recordó el zaguero de 32 años, nacido en Dublín, ante los periodistas. «Llegamos aquí por mérito propio. No te regalan un premio para ir al Mundial. Tienes que competir, tienes que clasificarte y es difícil llegar».
El mensaje no se queda ahí. El central insiste en que Cabo Verde no ha venido de turismo futbolístico. «Ahora estás midiéndote con algunos de los mejores equipos del mundo. Y nuestro objetivo, antes que nada, era atacar el primer partido y demostrar que pertenecemos a este nivel. Nada cambió para el segundo esta noche. Queríamos intentar conseguir los tres puntos. Sacamos uno. Es otro punto hacia donde queremos llegar».
El cálculo es sencillo, pero el desafío es enorme. «Seguimos en la misma posición. Tenemos una buena oportunidad de alcanzar la siguiente fase, lo que sería increíble para nuestro grupo. Es algo que queríamos. Formaba parte de nuestros objetivos: demostrar que merecemos estar a este nivel».
Cinco minutos de desconexión, un castigo máximo
No todo fue épico. Lopes no esconde la frustración por el tramo final de la primera parte, cuando los isleños encajaron dos goles que cambiaron el guion del encuentro. Fueron los únicos dos disparos a puerta de Uruguay en todo el choque. Dos golpes secos en un partido en el que la selección sudamericana se vio maniatada durante largos tramos.
«Creo que durante la mayor parte de la primera mitad jugamos bastante bien y tuvimos buena organización», explicó el defensa. «Y luego, en los últimos cinco minutos, la perdimos. Nos desconectamos y nos castigaron».
Cabo Verde sabía perfectamente dónde estaba el peligro. «Sabíamos lo que buscaban. Meten mucha gente en el área, centros de buena calidad, y nos castigaron. Pero se trataba de reagruparse. Lo que pasó, pasó».
La respuesta llegó tras el descanso. El equipo no se desmoronó, se encogió de hombros y volvió a competir. «Mostramos un gran carácter en la segunda parte para juntarnos, conseguir el empate y aguantar el partido», valoró Lopes. «Fue un buen empate. Pero el próximo partido es muy importante».
Arabia Saudí primero, los gigantes después
En el horizonte asoma un cruce que hace soñar a cualquier futbolista: la posibilidad de enfrentarse a Argentina si el pase llega como tercero. Lionel Messi y compañía pelean por asegurar el liderato de su grupo. El relato se escribe solo.
Lopes, sin embargo, pisa el freno. No quiere que el vestuario se pierda en hipótesis y nombres propios mientras Arabia Saudí espera en el siguiente escalón.
«No vamos a adelantarnos demasiado pensando en contra quién jugaremos», advirtió. «Tenemos que respetar a Arabia Saudí. Es un equipo realmente fuerte. Y tenemos que intentar ganar el partido. Ese tiene que ser el objetivo».
El central no se complica con las cuentas. «Sabemos lo que pasa si ganamos. Si ganamos, estamos en la siguiente ronda. No importa en qué posición termines en el grupo. Una vez que estás ahí, eso es lo principal. Partido a partido».
De un mensaje en LinkedIn al escaparate del mundo
La historia de Lopes con Cabo Verde se ha contado tantas veces que roza la leyenda moderna: una convocatoria que nació de un mensaje en LinkedIn y terminó en un Mundial. El propio jugador lo asume con una sonrisa, pero también con una dosis de asombro que todavía no se le ha ido.
Un reportero de NBC le preguntó si era consciente del interés creciente alrededor de la selección y de su particular camino hasta la camiseta azul. «Es una historia loca», reconoció. «Estoy seguro de que todo el mundo la ha oído ya. Mira, nunca pensé que ese fuera el camino, que esa fuera la ruta hacia el fútbol internacional».
Lopes sabe que su caso rompe moldes. «Pero demuestra que puede pasar. Esto es material de sueños. Cuando recibí el mensaje, lo contesté y me convocaron, ¿pensaba que podíamos llegar a un Mundial? Probablemente no. ¿Pensaba que estaríamos en un Mundial? Probablemente no».
El giro llegó cuando se integró en el grupo y descubrió el nivel real del vestuario. «A medida que fui creciendo dentro del equipo y conociendo a todos, vi la calidad de la plantilla. Supe que éramos capaces de hacer grandes cosas. Empezó con una Copa Africana de Naciones en la que demostramos que podíamos competir con las mejores selecciones de África. Y luego el siguiente paso tenía que ser el Mundial. Creímos, soñamos y lo logramos. Ahora queremos hacer algo más».
La historia ya es inolvidable. La pregunta, a estas alturas, es hasta dónde puede llegar.






