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Richard Hughes deja el Liverpool para unirse al Al Hilal saudí

Richard Hughes ha dejado su cargo como director deportivo del Liverpool y está preparado para incorporarse al Al Hilal, en la emergente potencia futbolística de Arabia Saudí. Su etapa en Anfield ha sido tan intensa como breve.

El ejecutivo inglés llegó en junio de 2024 procedente del Bournemouth, con un contrato que se extendía hasta 2027, pero su salida llevaba semanas considerándose inevitable dentro del club. El ciclo se ha cerrado antes de tiempo.

Un verano de 200 millones y grandes nombres

En su único mercado completo al frente de la dirección deportiva, Hughes supervisó un gasto cercano a los 200 millones de libras. Entre las operaciones más destacadas estuvo la llegada de Bradley Barcola desde el Paris St-Germain, una apuesta de presente y futuro para reforzar el ataque.

No fue su única intervención de peso en el mercado. Bajo su supervisión se cerró también el fichaje récord de Alexander Isak por 125 millones de libras y la incorporación de Florian Wirtz por 116 millones, dos movimientos que marcaron el tono ambicioso del proyecto.

“Siempre seguiré y apoyaré al club con gran afecto, y deseo a todos los involucrados nada más que éxitos para esta temporada y las que vengan”, declaró Hughes en un comunicado difundido por el Liverpool. Palabras de despedida sobrias, pero cargadas de significado en un club que vive en cambio constante.

Del adiós de Klopp al relevo en el banquillo

Hughes aterrizó en Anfield en pleno terremoto: la marcha de Jürgen Klopp tras una era histórica. El nuevo director deportivo asumió de inmediato un papel clave en la elección del sucesor. Su apuesta fue Arne Slot, y el impacto inicial fue demoledor: el técnico neerlandés condujo al Liverpool a su vigésimo título de la Premier League en su primera temporada al mando.

La sensación era de continuidad ganadora. De transición perfecta. Pero el fútbol no concede treguas.

La segunda campaña de Slot no mantuvo el listón. El equipo se desplomó hasta la quinta plaza en la liga, un retroceso que acabó costándole el puesto al entrenador neerlandés. El club optó por un giro conocido para Hughes: el elegido fue Andoni Iraola, con quien ya había trabajado estrechamente en el Bournemouth. Una decisión que reforzaba la influencia del director deportivo en el rumbo deportivo del Liverpool.

La marcha de Hughes, sin embargo, corta de raíz esa línea de continuidad justo cuando Iraola empieza a construir su propio proyecto en Anfield.

Respeto desde la propiedad

Mike Gordon, presidente del Fenway Sports Group, propietario del Liverpool, subrayó el peso de Hughes en una etapa delicada para la institución: “Richard se unió a nosotros al comienzo de un periodo de cambios, asumiendo esa responsabilidad liderando nuestro departamento de operaciones de fútbol y supervisando el reclutamiento, al tiempo que ofrecía un apoyo valioso a nuestro cuerpo técnico”.

Gordon añadió que “los resultados que logramos en estas áreas durante este periodo son un testimonio de su contribución”. Aun así, dejó claro que el club acepta su decisión: “Respetamos las decisiones de vida de Richard y le deseamos a él y a su familia lo mejor en su próxima aventura”.

El Liverpool pierde así a la figura que había pilotado su transición post-Klopp y que había tejido la relación con Iraola. Al Hilal gana a un director deportivo con experiencia en reconstrucciones rápidas y grandes operaciones de mercado.

En Anfield, la pregunta ya no es quién llega al banquillo. Es quién tomará ahora el timón deportivo en uno de los clubes más exigentes del mundo.