Real Madrid y la búsqueda de un central: el caso de Jarrad Branthwaite
El Real Madrid ha arrancado la nueva temporada con una zaga prácticamente nueva. Han llegado Denzel Dumfries, Marc Cucurella e Ibrahima Konaté, tres fichajes que cambian el paisaje defensivo del Santiago Bernabéu. Aun así, en los despachos sigue flotando la misma sensación: falta un central para que el puzle quede realmente completo.
Raúl Asencio se ha quedado para dar profundidad, pero la planificación mira más allá del presente. En esa hoja de ruta se ha colado con fuerza un nombre: Jarrad Branthwaite. Según la información de Graeme Bailey, el vigente campeón de Europa sigue muy de cerca la evolución del inglés en Goodison Park.
Ahí empiezan los problemas. Everton no quiere ni oír hablar de vender a su líder defensivo. Y si alguien llama a la puerta, será con un cheque gigantesco en la mano.
El club de Liverpool ha tasado a Branthwaite en 93 millones de euros.
Una cifra que no solo refleja su peso en el equipo, sino también la prima que se paga hoy por un central joven, formado en Inglaterra y consolidado en la Premier League. El departamento de scouting del Real Madrid está convencido de su progresión, pero la operación amenaza con chocar contra la pared del presupuesto.
Hay otro matiz que todos tienen en cuenta: su historial físico. El curso 2025-26 fue una tortura para el defensa, castigado por continuos problemas en los isquiotibiales que le hicieron perderse 31 partidos entre todas las competiciones. Esa fragilidad dejó dudas en más de un despacho.
Sin embargo, ese capítulo parece cerrado. Branthwaite ha arrancado la presente temporada a un nivel altísimo, sin rastro de aquellas molestias, y vuelve a presentarse como un central dominante, agresivo en el duelo y cómodo en escenarios de máxima exigencia.
La pelea por su fichaje, además, promete ser feroz. El Real Madrid no está solo. Varios clubes de la Premier League aguardan cualquier resquicio para entrar en escena. Manchester United lleva tiempo enamorado del zaguero de 24 años y estaría dispuesto a reactivar su interés para reforzar la defensa de Michael Carrick.
El exjefe de ojeadores del United, Mick Brown, lo dejó claro: el club vigila muy de cerca la durabilidad del jugador durante esta temporada. “Branthwaite es alguien que ha estado muy arriba en su lista durante mucho tiempo”, señaló. El mensaje es nítido: si el físico responde, el United estará ahí.
Y no son los únicos. Manchester City y Atlético de Madrid también aparecen en el horizonte como posibles destinos si el precio se vuelve mínimamente accesible. Esa competencia, lejos de debilitar la postura del Everton, la refuerza. Cuantos más pretendientes, más firmeza en los 93 millones.
Para el Real Madrid, el perfil encaja como un guante: joven, poderoso físicamente, con margen para seguir puliendo su salida de balón y su lectura táctica. Ya ha demostrado que puede rendir en el ritmo frenético de la Premier League, un aval que gusta y mucho en Valdebebas cuando se trata de pensar a largo plazo.
Pero la política del Bernabéu es conocida. El club rara vez se sale de sus valoraciones internas, por muy atractivo que sea el objetivo. Si Everton no rebaja su exigencia económica, el Real Madrid estará obligado a virar hacia otros nombres, centrales que ofrezcan una mejor relación calidad-precio en un mercado cada vez más inflado.
La pregunta es sencilla y a la vez decisiva: ¿quién cederá primero, el club que vende o el que no está dispuesto a pagar cualquier precio por su próximo jefe de la defensa?






