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Raúl Asencio enfrenta su última oportunidad de tratamiento

Raúl Asencio se agarra a su última oportunidad

Raúl Asencio está jugando contra el reloj. El defensa del Real Madrid se enfrenta a un último intento de tratamiento antes de asumir lo que nadie en Valdebebas quiere escuchar: pasar por el quirófano y perderse casi dos meses de competición.

Hace nada había dejado atrás una lesión en el cuádriceps que ya le había frenado esta temporada. Parecía un capítulo cerrado. Pero la misma pierna vuelve a traicionarle. Esta vez no es el músculo, es la tibia. Un problema que arrastra desde la pasada campaña y que nunca ha terminado de curar como se esperaba.

Un dolor que no se fue en verano

El origen viene de lejos. El tramo final del último curso ya estuvo marcado por los problemas en la pierna. En pleno momento crítico, con la plantilla del Real Madrid castigada por las lesiones, Asencio decidió no levantar la mano. Sabía el riesgo. Aun así, cuando le preguntaron si pensaba parar, fue tajante: “No voy a parar ahora, imposible”.

Valentía y temeridad en la misma frase. El defensa se lanzó a sostener al equipo cuando el cuerpo le pedía lo contrario.

La solución de entonces fue un parche para poder seguir compitiendo. Asencio se sometió a un tratamiento mínimamente invasivo para eliminar células anómalas del tejido cicatricial en la tibia, donde se habían formado crecimientos óseos mal consolidados. El objetivo: aliviar el dolor y evitar una intervención mayor en plena temporada.

El problema es que la curación no fue suficiente. El hueso quedó comprometido y la fisura amenazaba con convertirse en fractura. El cuerpo médico eligió el camino que le daba algo de margen: tratamiento conservador, nada de bisturí, y el jugador apurando al máximo para seguir ayudando al equipo.

Terminada la temporada, el plan parecía sencillo. Descanso, recuperación y tiempo para que la tibia respondiera después de meses de castigo. No lo hizo. El hueso no reaccionó como estaba previsto y el dolor regresó con más fuerza, hasta el punto de volver a poner en jaque su temporada.

Tratamiento a contrarreloj en Valdebebas

Por si fuera poco, la lesión de cuádriceps en la misma pierna pudo agravar el cuadro. Asencio tuvo que modificar cargas, ejercicios y dinámica de trabajo en la pretemporada, algo que no ayudó a una zona ya castigada.

Según informa Marca, la situación ha obligado al jugador a iniciar un nuevo ciclo de tratamiento específico. En Valdebebas ya ha completado varias sesiones, diseñadas para descargar la zona dañada, reducir la tensión en la tibia y tratar de acelerar la recuperación sin necesidad de operar.

Es el último intento. Si esta vía no ofrece la respuesta esperada, no habrá más margen: la cirugía será la única salida. Y con ella, un periodo estimado de baja de entre seis y ocho semanas.

El escenario es claro y duro. O la tibia responde ahora, o Asencio tendrá que parar justo cuando más quería demostrar que estaba listo para competir sin reservas. La próxima revisión médica no solo marcará su calendario, también puede redefinir su papel en una temporada que, para él, ya se juega al límite.