Logotipo completo Tribuna Gol

Rashford y Gordon: ¿Compatibilidad en el Barça?

La llegada de Gordon a Barcelona encendió el debate incluso antes de que pisara el césped. Nada más aterrizar en la Ciudad Condal, desde el entorno de Rashford se filtraba un mensaje claro: cero preocupación por la competencia. Tranquilidad absoluta. O, al menos, eso decían.

El argumento era sencillo. El inglés de Manchester no es un extremo más. Puede arrancar desde la izquierda, atacar desde la derecha o aparecer como referencia central. Un comodín ofensivo. Y, según su entorno, el club ya conocía de sobra el fichaje de Gordon cuando se negoció su cesión actual.

Ahí entra el dinero. La operación Gordon se ha cerrado por una tarifa de traspaso sensiblemente inferior a la que exigiría un movimiento definitivo por Rashford, pero el coste real no está solo en el precio de salida. El salario del jugador del Manchester United se dispara muy por encima. A largo plazo, el supuesto “chollo” podría ser el nuevo fichaje, no la estrella consagrada.

De hecho, hay quien en los despachos del club calcula que Gordon puede salir mucho más barato en el cómputo global de los próximos años. Mientras tanto, Rashford apunta a convertirse de nuevo en un problema para el Manchester United este verano, una vez pase el escaparate del Mundial.

Ahí puede cambiar todo. Una gran actuación con la selección inglesa volvería a poner su nombre en el mercado, con clubes pendientes de cualquier gesto. Y no se puede descartar que Deco y su equipo estudien de nuevo la opción de una nueva cesión después del 30 de junio, cuando expira su actual préstamo en Barcelona. El precedente ya existe, la adaptación al entorno también.

La duda es si el Barça puede permitirse ignorar un perfil como el suyo. La versatilidad de Rashford pesa. Raphinha y Lamine Yamal han sufrido problemas físicos en las últimas semanas y el inglés ha demostrado que no solo vive en la banda izquierda. Su asistencia fantástica a Robert Lewandowski desde el carril derecho ante Osasuna fue un recordatorio contundente: también puede rendir ahí, con espacio para correr y decidir.

Y queda otro frente abierto: el ‘9’. El club trabaja para encontrar heredero al dorsal de Lewandowski, que dejará libre cuando se marche tras la fecha ya marcada en el calendario. El objetivo prioritario se llama Julian Alvarez, el delantero que debe recoger el testigo y liderar el ataque del futuro.

El plan, sobre el papel, es claro. Pero choca con un muro doble. Los propietarios de los derechos de Alvarez, Atletico Madrid y Real Madrid, están bloqueando cualquier intento azulgrana de acercarse a la operación. Cada llamada encuentra una negativa. Cada intento, un portazo.

En ese contexto, la figura de Rashford vuelve a aparecer en el tablero. No como solución definitiva al ‘9’, sino como pieza que puede tapar varias urgencias a la vez: banda izquierda, derecha y, en momentos puntuales, el centro del ataque. Un perfil que, deportivamente, encaja. Económicamente, exige un esfuerzo que el club debe medir al milímetro.

¿Había espacio para Gordon y Rashford en el mismo Barça? Sobre el césped, sí. En los números, la respuesta es mucho menos amable. Y será ahí, en la hoja de cálculo y no en la pizarra, donde se decida si el inglés vuelve a vestir de blaugrana cuando el calendario marque otra vez el 30 de junio.