Raphinha causa preocupación en Barcelona tras lesión con Brasil
Brasil se marchó de Brisbane con una victoria vibrante por 4-2 ante Australia en el amistoso del martes 29 de septiembre. Pero la noticia que viaja más lejos que el marcador no es el resultado, sino el gesto de dolor de Raphinha al descanso en el Suncorp Stadium.
El atacante de Barcelona, en estado de gracia desde el inicio de temporada, pidió el cambio por “molestias en el muslo derecho”, según informó la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Había sido protagonista antes del problema físico: transformó un penalti poco antes del descanso, cerrando una primera parte muy seria, y ya no volvió al césped tras el paso por vestuarios.
“Con molestias en el muslo derecho, el delantero Raphinha fue sustituido en el descanso”.
Endrick ocupó su lugar en la reanudación y Brasil terminó de rematar el partido, pero el foco ya estaba en otra parte.
Porque el contexto lo cambia todo.
Raphinha, 29 años, atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Lleva 14 goles en apenas ocho partidos oficiales esta campaña con Barcelona, todos saldados con victoria. Cada vez que ha estado en el campo, el equipo de Xavi ha ganado. Esa productividad, ese impacto directo en el juego y en el resultado, convierten cualquier gesto de dolor en una preocupación inmediata en la Ciudad Condal.
Y hay antecedentes. El brasileño arrastra un historial de problemas en los isquiotibiales. La temporada pasada ya se perdió varios encuentros en otoño y primavera por dolencias musculares similares. No es un susto aislado, sino un patrón que el club conoce bien y que obliga a mirar con lupa cualquier señal en esa zona.
De momento, no hay parte médico detallado ni plazos, solo la descripción de “molestias” y la decisión de no arriesgar en un amistoso a tantos kilómetros de casa. Pero el calendario no espera: Barcelona se apoya en su extremo derecho como uno de los pilares ofensivos del arranque perfecto de curso, y cualquier ausencia, por corta que sea, reordena jerarquías, roles y planes de partido.
Brasil se va con goles y buenas sensaciones. Barcelona, con una pregunta incómoda: cuánto tiempo podrá sostener su racha sin el jugador que, ahora mismo, marca el ritmo de su ataque.






