Rangers enciende la Premiership: cambio de era para sus hinchas
Rangers ha golpeado dos veces en una semana a Celtic y se ha metido de lleno en la lucha por el título, a solo dos puntos de su gran rival en la Scottish Premiership. Más allá del marcador, lo que ha cambiado es el pulso de la grada: la afición siente que el equipo vuelve a parecerse a lo que siempre exigió.
“Es el comienzo para Rangers y el principio del fin para Celtic”, lanza Derek, uno de los aficionados que reaccionó tras el triunfo en Parkhead.
No habla solo de resultados, habla de identidad: “Estamos ganando confianza para acompañar nuestro trabajo y nuestra fisicalidad. Es un Rangers con el que me identifico. Lo que queríamos como hinchas: verticalidad, potencia, carreras y un vínculo fuerte”.
En el centro de ese nuevo rostro aparecen dos nombres propios: Ryan Naderi y Olwethu Makhanya. “Naderi ha estado soberbio arriba y ha encarnado el mensaje”, resume Derek, que también define a Makhanya como “un fichaje increíble e imperturbable”.
Un Rangers reconocible… y maduro
Louise admite que dudaba de que Rangers pudiera repetir el nivel del fin de semana anterior. La respuesta del equipo fue contundente: “Me preguntaba si era posible repetir lo del último fin de semana, pero qué actuación otra vez”. Para ella, Makhanya y Naderi volvieron a marcar diferencias, mientras Dan Neil manejó los tiempos en el centro del campo y Dujon Sterling firmó “probablemente su mejor partido con la camiseta de Rangers”.
La sensación de superioridad fue tal que Louise se quedó con un regusto a goleada desperdiciada: “Si hubiéramos aprovechado las ocasiones y tenido un poco más de calidad en el último tercio, podría haber sido un marcador de cricket, pero un gol bastó para silenciar Parkhead”. Lo que más le impresiona no es el resultado, sino la evolución: “Este equipo ha madurado muy rápido y ya ha mostrado de lo que es capaz. Ojalá solo sigan creciendo y mejorando”.
En el centro de todo, la figura de Derek McInnes. El técnico, cuestionado en sus primeros pasos, empieza a consolidar su huella. “Ha dejado su marca como entrenador de Rangers y, pase lo que pase ahora, debemos dejarle construir sobre esto”, reclama Louise.
Un mediocampo que se multiplica
Si la semana pasada los elogios se centraban en Dan Neil, esta vez el foco se movió hacia Nico Raskin. Sally traza el contraste con una frase: “La semana pasada fue Dan Neil dominando el mediocampo, esta semana fue Nico Raskin”. La idea es clara: Rangers ya no depende de una sola brújula, tiene varias.
Arriba, Ryan Naderi volvió a ser el faro. “Estuvo impresionante en punta”, destaca Sally, que también lamenta la mala fortuna de Djeidi Gassama, muy cerca del gol: “Tuvo muchísima mala suerte con su disparo”. Lo que más le sorprende no es la brillantez de Rangers, sino la falta de reacción del rival: “Me sorprendió que McInnes no cambiara sus tácticas y que Celtic no aprendiera nada del resultado de la semana pasada”. El mensaje queda flotando: el guion se repitió, y solo uno de los dos equipos pareció entenderlo.
Makhanya, de duda a certeza
Chris reconoce que no estaba convencido cuando Olwethu Makhanya llegó al club. Esa duda se ha ido deshaciendo a base de actuaciones sólidas. La de esta semana, directamente, le cambió el discurso: “No estaba muy seguro de Makhanya cuando firmó, pero lo de hoy fue como un partidillo en el jardín de casa con los niños para él”. Dominó, mandó, no se puso nervioso.
Hasta en lo que no subió al marcador dejó huella. Chris se queda con el tanto anulado del defensor: “La definición en su gol anulado fue absolutamente impresionante”. No valió en el acta, sí en la memoria de una hinchada que empieza a ver en él un pilar de este nuevo Rangers.
Dos victorias seguidas en el Old Firm, un equipo que corre, muerde y se reconoce a sí mismo, un entrenador que por fin impone su sello y figuras que se consolidan semana a semana. La distancia con Celtic ya es mínima. La pregunta, ahora, es si este impulso es solo una racha… o el giro definitivo en el poder del fútbol escocés.





