Logotipo completo Tribuna Gol

Primera derrota del Madrid de Mourinho y el penalti polémico

La noche en el Villamarín dejó algo más que la primera derrota del Real Madrid de José Mourinho esta temporada. Dejó ruido. Mucho ruido. Y un penalti fallado por Kylian Mbappé en el descuento que encendió el debate sobre si el lanzamiento debía repetirse por la posición de Marc Bartra.

Real Betis, empujado por su gente, golpeó tarde. El gol verdiblanco obligó al Madrid a una remontada exprés: dos tantos en apenas diez minutos o regresar a casa de vacío. En ese contexto de urgencia, Vinicius Jr. forzó un penalti en el tiempo añadido y dio a los blancos la gran oportunidad de rescatar al menos un punto.

Mbappé asumió la responsabilidad. Silencio denso, carrera corta, disparo. Y Álvaro Valles, firme, adivinó la intención y blocó el lanzamiento con autoridad. Ahí no acabó la jugada. Las cámaras captaron a Marc Bartra entrando en el área antes del golpeo, y la polémica se disparó: ¿debió repetirse el penalti?

La jugada corrió como la pólvora. Repeticiones, capturas congeladas, líneas imaginarias sobre el césped. Desde Madrid se señaló la posición del central bético como argumento para exigir la repetición. Sin embargo, el Comité Técnico de Árbitros (CTA), según desvela Mundo Deportivo, respalda la decisión de no ordenar un nuevo lanzamiento.

Qué dicen las reglas

El caso no se sostiene solo en la percepción, sino en los textos que rigen el juego. Dos manuales mandan aquí: las Reglas de Juego de la IFAB y el CARD del propio CTA, que sirven de guía a los colegiados en situaciones de este tipo.

La IFAB establece que un penalti debe repetirse por invasión del área de un defensor únicamente si esa invasión afecta de forma directa al lanzador, si el jugador que invade juega el balón o si disputa el esférico a un rival. No basta con estar unos centímetros dentro del área; debe haber una incidencia clara en la acción.

Hay un matiz más técnico que también entra en juego. Cuando un futbolista está en el aire —como ocurría con Bartra en el momento del disparo—, la posición se determina por la proyección de sus pies sobre el césped, siempre que todo su cuerpo esté suspendido. Es un criterio pensado para fijar con precisión dónde se encuentra realmente el jugador en el instante clave.

El manual CARD del CTA va en la misma línea. Habla de repetición del penalti por invasión de un defensor solo si esa acción influye en el lanzador, si intenta jugar la pelota o si llega a disputar el balón o a un atacante en la continuación de la jugada.

Por qué el penalti de Mbappé no se repite

Con esos textos en la mano, la jugada se reduce a una pregunta concreta: ¿influyó Bartra de forma directa en el lanzamiento de Mbappé, en su posible intento de ir al rechace o en la opción de un compañero de aprovechar el rebote?

La respuesta del CTA es no. El central del Betis no toca el balón inmediatamente después del penalti, no llega a intervenir sobre el propio lanzamiento ni disputa la pelota a un jugador del Real Madrid en la primera acción posterior al disparo. Su posición puede resultar discutible a ojos del aficionado, pero no altera la ejecución ni la posibilidad real de segunda jugada para los atacantes blancos.

Desde ese prisma, la decisión del equipo arbitral de no ordenar la repetición se ajusta a la normativa. Y el CTA, tras revisar el caso a la luz de IFAB y CARD, considera correcta la actuación sobre el césped.

El Madrid se marcha del Villamarín con su primera derrota de la era Mourinho y con un penalti fallado que dará que hablar unos días más. Lo que ya no cambiará es el marcador… ni el criterio que blindó la decisión arbitral en una de las noches más calientes del curso.