Ollie Watkins brilla en la Saudi Roshn League: Doblete y gran actuación
Al-Hilal salió de Riad rumbo a Buraidah con una misión clara: imponer jerarquía en la séptima jornada de la Saudi Roshn League. Lo consiguió. Y lo hizo de la mano de un viejo conocido de las noches grandes: Ollie Watkins.
El delantero inglés, recién aterrizado desde Aston Villa este verano, firmó ante Al-Taawoun el tipo de partido que en Inglaterra se volvió costumbre. Esta vez, con la camiseta azul de Al-Hilal.
Gol tempranero, sello de ‘killer’
El encuentro apenas respiraba cuando Watkins abrió la lata. Minuto 9. Un envío largo, medido, de Ruben Neves desde el centro del campo rompió líneas. Watkins leyó el pase antes que nadie, atacó el espacio, se plantó solo ante el portero y definió con frialdad, cruzado, como si llevara años en la liga saudí.
Fue un golpe directo al plan de Al-Taawoun y un recordatorio inmediato del repertorio del inglés: desmarque, potencia, calma en el área.
La superioridad de Al-Hilal fue creciendo con el paso de los minutos. El equipo dominó, se sintió cómodo lejos de casa y convirtió el partido en un escaparate perfecto para su nuevo ‘9’.
El quinto del equipo, el segundo de Watkins
Tras el descanso, el guion no cambió: Al-Hilal mandando, Al-Taawoun sufriendo. La presión acabó por romper de nuevo la zaga local.
Minuto 56. Watkins arrancó desde la zona de mediocampo, atacó el hueco con una carrera limpia y volvió a encarar al guardameta de Al-Taawoun. Esta vez, la definición fue igual de sencilla que contundente. Segundo tanto en su cuenta, quinto de su equipo. Partido sentenciado y un mensaje claro: el inglés ha llegado para ser protagonista.
Ese doblete supone su primer ‘brace’ con Al-Hilal desde su llegada en verano procedente de Aston Villa. Un tipo de actuación que en la Premier League se volvió habitual: la pasada temporada firmó cinco dobletes con el club de Birmingham, los dos últimos nada menos que ante Liverpool y Manchester City en las dos jornadas finales del campeonato.
De un inicio discreto al despegue
Watkins ya se había estrenado como goleador en su debut con Al-Hilal, en el triunfo por 3-0 frente a Al-Ahli. Después encadenó dos partidos sin ver puerta, ante Al-Shabab y Neom, que abrieron la puerta a las primeras preguntas sobre su adaptación.
La respuesta llegó en Buraidah, contundente. Dos goles, sensación constante de peligro y la impresión de que Al-Hilal ha recuperado exactamente ese delantero que hacía daño semana tras semana en la Premier League.
Si este partido marca el punto de inflexión, la Saudi Roshn League tendrá que acostumbrarse rápido a una imagen muy conocida en Inglaterra: Ollie Watkins celebrando, una y otra vez, dentro del área.






