El nuevo Chelsea de Alonso y el capitán James tras el Mundial
El 1 de julio marcará el inicio de una nueva era en Stamford Bridge. Alonso tomará oficialmente las riendas de Chelsea con un contrato de cuatro años y un vestuario repleto de internacionales, varios de ellos ahora mismo inmersos en el Mundial. Entre ellos, el emblema de la casa: James.
Mientras su club se prepara para un cambio profundo en el banquillo, el capitán formado en la cantera de Chelsea persigue otro objetivo mayúsculo: ayudar a Inglaterra a levantar una Copa del Mundo que se les resiste desde hace 60 años. El lateral, de 26 años, fue titular en el estreno de los Three Lions ante Croacia, un vibrante 4-2 que encendió la ilusión de todo un país.
Cuando regrese a la pretemporada, el escenario en Londres será distinto. Nuevo entrenador, nuevas ideas, mismo liderazgo. James todavía no ha tenido un encuentro cara a cara con Alonso, pero el contacto ya existe.
«Hemos hablado un par de veces por teléfono, pero aún no lo he conocido en persona», explicó James antes del duelo de la fase de grupos de Inglaterra contra Ghana. No suena a frase de compromiso, porque el respeto viene de lejos. «Todos con los que he hablado sobre él dicen que es un entrenador increíble. Lo conozco por su carrera como jugador – tuvo una carrera increíble – y estoy ilusionado por trabajar con él».
No es casualidad que Chelsea blindara a su capitán en marzo con un contrato de seis años. James se ha convertido en una figura de referencia dentro y fuera del campo, una voz que pesa en el vestuario de Stamford Bridge y que también ha trasladado su influencia al campamento de Inglaterra.
Sus 25 internacionalidades le colocan ya como uno de los hombres con más recorrido en la plantilla de Thomas Tuchel. Un rol que asume sin estridencias, pero con naturalidad.
«El equipo ha cambiado mucho», admite. «En años anteriores había muchos jugadores experimentados, más veteranos. Ahora hay una nueva generación aquí y trato de compartir mis experiencias con los jugadores más jóvenes que no han vivido esto antes o no han estado alrededor del grupo».
Ese relevo generacional se palpa en la selección. Inglaterra, lanzada tras el 4-2 ante Croacia en el primer partido del Grupo L, se mide esta noche a Ghana con la confianza alta y la sensación de que el vestuario rema en una sola dirección.
James lo resume con sencillez, casi como una declaración de principios de torneo. «Todos se implican y quieren el mismo objetivo. Estar en la misma página ayuda. Es fútbol de torneo y puede pasar cualquier cosa, así que tenemos que estar preparados para cada momento».
Mientras Inglaterra se juega el presente en el Mundial, Chelsea dibuja su futuro alrededor de dos figuras que aún no se han estrechado la mano. Alonso llegará con sus ideas, su prestigio y su libreta. James le esperará con el brazalete, un contrato largo y el peso de un club a sus espaldas. La pregunta ya no es si encajarán, sino hasta dónde pueden llegar juntos.





