Morgan Whittaker se une a Colorado Rapids en la MLS
Morgan Whittaker ha cerrado su etapa en Middlesbrough y pone rumbo a Estados Unidos. El delantero de 25 años ha firmado por Colorado Rapids, donde ocupará una de las plazas de Designated Player, en un contrato de tres años con opción de un cuarto.
El traspaso se ha cerrado por una cantidad no revelada, apenas unos meses después de que Whittaker se consolidara como máximo goleador del Boro la pasada temporada. Llegó al Riverside en enero de 2025 procedente de Plymouth Argyle por 5 millones de libras y se marcha con un balance de 14 goles en 66 partidos.
Un adiós que llega en pleno inicio de curso. Whittaker había participado en cinco encuentros esta temporada, arrancando de titular en los tres duelos de Championship hasta la victoria frente a West Bromwich Albion del 29 de agosto. Michael Carrick seguía confiando en él, pero el siguiente capítulo de su carrera estará al otro lado del Atlántico.
La apuesta de Colorado Rapids es clara. El equipo, séptimo en la Conferencia Oeste y dirigido por el técnico inglés Matt Wells, le entrega un rol central en su proyecto. La etiqueta de Designated Player lo dice todo: se espera impacto inmediato, goles y liderazgo ofensivo.
El camino de Whittaker en Middlesbrough no fue lineal. Se incorporó a mitad de la temporada 2024-25 tras una puja intensa por su fichaje, pero su arranque fue duro. No vio puerta en ninguno de los 16 partidos que disputó en ese tramo final de campaña, mientras el Boro se caía de la lucha por el play-off en la última jornada. La racha negativa llegó a los 25 encuentros sin marcar y la tensión se notó: en un partido en Preston North End, parte de la afición lo despidió entre aplausos irónicos cuando fue sustituido.
Entonces algo cambió. Rompió la sequía contra Ipswich Town en una victoria clave y, a partir de ahí, se desató. Ocho goles en 12 partidos, una racha de seis jornadas consecutivas viendo puerta y el cartel de máximo goleador del equipo al cierre del curso, aunque el sueño del ascenso a la Premier League se esfumó en el play-off.
Mientras tanto, Middlesbrough ha rearmado su plantilla. Este verano han llegado 12 refuerzos, entre ellos el extremo Amario Cozier-Duberry, cedido por Brighton y firmado sobre la bocina del cierre de mercado. El club ha decidido reconstruir su frente ofensivo y la salida de Whittaker encaja en ese giro de timón.
Whittaker aterriza ahora en una liga que no deja de crecer y en un club que le entrega responsabilidad, minutos y foco. De un final de temporada amargo en Championship a un nuevo escaparate en la MLS. El siguiente reto ya está marcado: demostrar en Colorado que su explosión goleadora en el Boro no fue una racha, sino el nuevo estándar de su carrera.






