Millwall vs West Ham: El regreso del derbi de Londres
El calendario lo había apartado durante más de una década, pero el viejo odio nunca se fue. Millwall y West Ham United vuelven a cruzarse este sábado en The Den, en un choque de Championship que huele a algo más que tres puntos. El balón echará a rodar el 19 de septiembre de 2026, a las 06:30 EST y 10:30 GMT. La ciudad se dividirá en dos.
El último capítulo de esta rivalidad data de 2012: 2-1 para los Hammers, goles de Carlton Cole y Winston Reid, con Gary O’Neil saliendo desde el banquillo para los visitantes y un joven Harry Kane entrando como suplente con la camiseta de Millwall. Otro fútbol, otros protagonistas, misma tensión. Desde entonces, mucha agua ha corrido bajo el puente, pero la animadversión entre gradas sigue intacta.
Millwall llega herido… y con dudas
El equipo de Alex Neil ha arrancado el curso con altibajos: tres victorias, un empate y tres derrotas, a solo cuatro puntos del liderato, pero atrapado en una mala racha que amenaza con dinamitar el buen inicio. Millwall es 13.º en la tabla, aunque la clasificación engaña: llega sin ganar en sus últimos tres partidos oficiales y con cuatro derrotas en los últimos seis.
Los números recientes son claros. En sus cinco últimos encuentros, solo un triunfo y cuatro derrotas, sin empates. Ocho goles a favor, catorce en contra. Una tendencia preocupante, rematada por el 3-1 encajado en casa ante Blackburn Rovers y un duro 5-1 frente a Southampton. La única luz en ese túnel: el 4-0 a Bolton Wanderers, un resultado que demostró que el equipo tiene pegada cuando se suelta.
La posible alineación de los locales apunta a un 4-2-3-1 reconocible:
Millwall (4-2-3-1): Crocombe; Osei-Tutu, Taylor, Cooper, Sturge; Metcalfe, Mazou-Sacko; Sykes, Dykes, Neghli; Arconte.
No hay información confirmada sobre lesiones o sanciones en la plantilla de Neil. El hermetismo es total a días del partido, a la espera de novedades más cerca del inicio.
Un West Ham lanzado y con Jarrod Bowen como estandarte
En el otro lado llega un West Ham que se ha acostumbrado a mirar hacia arriba. El equipo de Nuno Espírito Santo comparte la cima de la Championship con Swansea, Middlesbrough y West Brom: 14 puntos en siete jornadas, líder por diferencia de goles y sensaciones.
La dinámica es arrolladora. En sus últimos cinco encuentros, cuatro victorias y un empate. Dieciséis goles a favor, solo cuatro en contra. Cuatro triunfos seguidos en sus cuatro choques más recientes. Entre ellos, un 6-0 a Wrexham que sirvió para lanzar un mensaje al resto de la categoría, un 2-3 a domicilio ante Bolton Wanderers y un sólido 3-0 frente a Derby County. Solo Watford, con un 1-1, ha logrado rascar algo.
En el centro de todo, Jarrod Bowen. El capitán está firmando un inicio de temporada de futbolista dominante: lidera la división con ocho ocasiones creadas, suma cuatro goles y tres asistencias y se ha convertido, estadísticamente, en el jugador más productivo del campeonato, igualado con el dúo de Southampton formado por Cyle Larin y Finn Azaz. West Ham quiere volver a la Premier League a la primera, y Bowen está jugando como si no contemplara otra opción.
En el lateral derecho, todo apunta a la continuidad de Kyle Walker-Peters. Entró por el lesionado Joel Veltman en el 6-0 a Wrexham y se despachó con dos asistencias saliendo desde el banquillo. Se ha ganado el puesto.
El once probable de los Hammers dibuja un 4-3-3 ofensivo:
West Ham (4-3-3): Herrick; Walker-Peters, Mavropanos, Morato, Kilman; Bowen, Mukasa, Engels, Solomon; Piroe, Castellanos.
Tampoco hay parte médico oficial ni noticias definitivas de bajas en la plantilla de Nuno Espírito Santo, a la espera de los últimos entrenamientos.
Historia reciente y cuentas pendientes
El historial reciente favorece a West Ham, pero no con una superioridad aplastante. En los últimos cinco enfrentamientos registrados entre ambos clubes, dos victorias para los Hammers, una para Millwall y dos empates. El último duelo en The Den terminó 0-0, en septiembre de 2011, un marcador que no reflejó el clima eléctrico en la grada.
Desde entonces, silencio entre ellos. La rivalidad, sin embargo, no ha perdido filo. Millwall llega con la urgencia de frenar una caída peligrosa y de reivindicarse ante su público en el escenario más emocional posible. West Ham aterriza como líder, con confianza, goles y la sensación de que este tipo de partidos también construyen ascensos.
El contexto es perfecto para un choque áspero, intenso, con cada balón dividido convertido en una declaración de intenciones. Los Hammers buscan otro paso firme hacia la élite. Los Lions, algo más que una victoria: una noche que pueda cambiar el tono de su temporada.






