Michael Olise: talento en el campo y misterio ante los micrófonos
El Allianz Arena acababa de aplaudir un 5-0 rotundo ante Bodö/Glimt cuando llegó el momento que muchos temían: el micrófono de DAZN frente a Michael Olise. Golazo desde unos 25 metros, actuación descomunal… y un jugador que, una vez más, dejó claro que las entrevistas no son lo suyo.
La escena duró apenas unos segundos, pero incendió las redes. El periodista de DAZN, Jochen Strutzky, se quedó sin recursos ante la frialdad del francés. Pregunta tras pregunta, respuesta mínima. Casi un monólogo… del entrevistador.
“Quiere jugar al fútbol. Lo demás le da igual”
En la rueda de prensa previa al duelo de Bundesliga contra Elversberg, el director deportivo de Bayern, Max Eberl, salió al paso del debate.
“Michael Olise es alguien que quiere jugar al fútbol. Y todo lo que lo rodea le deja bastante frío”, explicó Eberl. “Ya lo vimos en su presentación hace dos años. No todo el mundo es igual”.
Eberl fue más allá, apuntando a la brecha generacional en la percepción del jugador: “Si miramos las redes sociales, le están celebrando. Porque la gente simplemente dice: este es un futbolista, debe jugar al fútbol, debe divertirse. Y los niños se identifican con eso más que quizá nosotros”.
Para el dirigente, lo esencial está clarísimo: “Para nosotros, lo más importante es que muestre lo que puede hacer en el campo. Y lo hace de forma brillante”. Los números le respaldan: tres premios al mejor jugador del partido en cinco encuentros esta temporada.
Kompany gira la cámara hacia el periodista
Sentado a su lado, Vincent Kompany no quiso dejar pasar la oportunidad de cambiar el foco. El técnico belga, con una sonrisa, interrumpió para lanzar su propia pregunta.
“¿Puedo hacer una pregunta al periodista que ha hecho la pregunta?”, arrancó. “¿No está satisfecho de que esto se haya hecho viral? Si él responde a cada cuestión como lo hago yo, nada se hace viral”.
El entrenador defendió con firmeza a su futbolista, pero también el valor mediático de esa actitud tan distante.
Subrayó que, lejos de las cámaras, Olise cumple con todo: “Los patrocinadores simplemente quieren que se hable de él. Y cuando Michael está, entonces la gente habla de los patrocinadores. Donde tenemos que ser honestos: la manera de ser de Michael no tiene ningún valor negativo para ningún patrocinador ni para ningún periodista. En absoluto. Y todo el mundo lo disfruta. No deberíamos mezclar demasiado las cosas”.
Un golazo, un “no idea” y un entrevistador sin salida
La entrevista de DAZN que ha dado la vuelta a Europa empezó con lógica. Strutzky abrió con el misil de Olise, el cuarto gol de la noche, un disparo lejano y espectacular en el Allianz Arena. Lo calificó de “extraordinario” y lanzó la pregunta más sencilla posible: ¿cómo se sintió al marcarlo?
Respuesta del protagonista: “No idea”.
El periodista insistió. ¿De verdad no lo sabía? Olise se limitó a negar con la cabeza.
Strutzky probó otro ángulo: ¿un gol así sale del instinto o de la cabeza? El francés lo redujo a lo básico: “Quiero decir, chuto y luego entra o no entra”.
El entrevistador trató de romper el muro con algo de complicidad. “Si fuera tan simple, cualquiera podría hacerlo”, le dijo. Olise sonrió un segundo y respondió: “No soy el único que puede marcar goles”.
La conversación se agotaba. “Me lo estás poniendo bastante difícil para hacer una entrevista aquí”, admitió Strutzky. Último intento: “¿Qué te hace feliz, qué te hace reír? ¿Marcar goles?”. Olise asintió brevemente, soltó un “sí” y se marchó. Entrevista terminada.
Más suelto con UEFA, pero sin florituras
Curiosamente, el francés de 24 años se mostró algo más hablador ante los canales oficiales de UEFA. No mucho más, pero lo justo para trazar una idea clara del partido.
Habló de “una buena actuación” del equipo y analizó el choque: “La primera parte fue un poco difícil porque ellos estaban muy atrás. Pero cuando el partido se abrió, pudimos aprovechar nuestras ocasiones”.
Cuando le preguntaron si la lección era que este Bayern debía tener más paciencia que el del año pasado, Olise fue directo: “Jugamos igual que el año pasado. Y lo que tenga que pasar, pasará”.
Sobre el descanso con 0-0, recordó el mensaje de Kompany: “No lo sé. Dijo que el partido se iba a abrir y que íbamos a tener nuestras ocasiones”.
También dejó una pincelada de cómo se siente dentro de este Bayern: “Está bien. Todos conocemos nuestros desmarques y sabemos cómo tenemos que jugar juntos. Así que va bien. Estamos contentos”.
“Mr. Nonchalant” y un fútbol que habla solo
Lo que para algunos es desdén, para otros es puro personaje. Olise arrastra desde hace tiempo la fama de ser esquivo con los medios y casi alérgico a los focos fuera del césped. De ahí su apodo: “Mr. Nonchalant”.
No concede muchas entrevistas. Cuando lo hace, responde como juega: sin adornos, sin gestos de más, sin buscar el titular. Su lenguaje corporal parece decir que todo lo importante ya lo ha contado con el balón en los pies.
Mientras Bayern siga arrasando y Olise acumule premios al mejor del partido, la pregunta no será si debe hablar más, sino si alguien puede frenar a un futbolista que, sin decir casi nada, ya domina la conversación.






