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Martin O'Neill reacciona tras la derrota: Celtic se levantará

La humillación del domingo aún pesa en el ambiente, pero Martin O'Neill no se esconde. Después del 3-0 encajado ante Rangers en Ibrox en la Scottish League Cup, el técnico de Celtic lanzó un mensaje directo: el campeón escocés reaccionará.

El club de Glasgow, cuestionado por la tibieza de su actuación en el derbi, abre el jueves su andadura en la Europa League recibiendo en casa al Ferencvaros húngaro, un duelo que llega en pleno ruido y que servirá como primer examen a la capacidad de respuesta del equipo.

Y no será el único. El calendario no concede respiro: el domingo, de nuevo Rangers, esta vez en la Scottish Premiership y en Parkhead. Oportunidad inmediata de revancha. O de profundizar la herida.

“Cada derrota es una crisis”

O'Neill, en su segunda etapa completa al frente de Celtic, habló sin rodeos en la rueda de prensa previa al choque europeo.

“Cada partido que Celtic pierde, hay una crisis, y por supuesto es aún más grande si pierdes contra Rangers, así que ya hemos hablado suficiente de ello”, afirmó el técnico de 74 años.

No se refugió en excusas. “Nuestros jugadores están decepcionados con el rendimiento, podríamos haberlo hecho mejor, creo que aceptamos eso, y ahora simplemente nos aplicamos de nuevo en los partidos de liga”, añadió, marcando el tono de la semana.

El mensaje fue tan claro como el resultado del derbi: el equipo falló. Y lo sabe.

Dos partidos para levantarse

O'Neill subrayó que el margen de reacción es corto, pero suficiente si Celtic responde con carácter.

“Estábamos decepcionados con nosotros mismos, decepcionamos a los aficionados y ahora solo tenemos que estar a la altura de la ocasión”, reconoció.

“Tenemos dos partidos para hacerlo antes del parón. Dos encuentros grandes para nosotros, Ferencvaros no será fácil, pero ya lo hemos hecho antes, nos pondremos en nuestro sitio”.

La presión es evidente. Un tropiezo en Europa encendería aún más las alarmas. Un nuevo golpe ante Rangers, esta vez en casa, podría convertir la llamada “crisis” en algo mucho más profundo.

Un primer Old Firm que quemó

Cinco de los once titulares de Celtic disputaban su primer Old Firm el domingo. Lo notaron. Y O'Neill también.

“Creo que fue una revelación para algunos de los chicos nuevos”, admitió el entrenador, consciente de que el impacto del derbi en Glasgow no se entiende hasta que se vive en el césped.

“Tenemos que descubrir cosas sobre los jugadores, sobre si son capaces de manejar este tipo de partidos”, apuntó. Es una prueba de carácter tanto como de calidad.

El técnico confía en que el aprendizaje no tarde demasiado: “Con suerte, con el paso del tiempo, lo serán”.

El tiempo, sin embargo, en clubes como Celtic se mide en partidos, no en meses. Y los dos próximos pueden marcar el tono del resto de la temporada.