Maresca enfrenta el reto tras la marcha de Rodri: ¿quién será el nuevo?
Enzo Maresca apenas ha tenido tiempo de saborear su aterrizaje en el banquillo del Manchester City y ya se enfrenta a su primer terremoto: la marcha de Rodri al Barcelona. El técnico italiano no se engaña. Sabe que ha perdido al eje de un ciclo histórico. Pero no se resigna.
“Intentaré encontrar un nuevo Rodri, es lo que hay”, lanzó ante los medios, en la víspera del debut liguero ante el Bournemouth.
Frase corta, mensaje enorme: el campeón de todo se ve obligado a reinventarse en el corazón del campo.
Rodri, 30 años, cerró el martes una etapa de siete temporadas en el City, plagada de títulos y autoridad futbolística. Cuatro Premier League, una Champions League, dos FA Cup y la sensación constante de que el equipo respiraba a su ritmo. Todo eso se marcha ahora al Camp Nou.
Y no solo eso. El centrocampista español llega a Barcelona convertido en el Balón de Oro 2024, campeón de Europa con España, capitán de la selección que levantó el Mundial el mes pasado y elegido mejor jugador del torneo. Se va en la cima absoluta de su carrera.
Maresca no disimula la magnitud del reto, pero se agarra a la historia reciente del club para defender que el City siempre encuentra respuesta cuando pierde a una estrella.
“Cuando David Silva estaba aquí, todo el mundo estaba preocupado… llegó Kevin De Bruyne. Cuando Sergio Agüero estaba aquí, todo el mundo estaba preocupado… llegó Erling Haaland. Cuando se fue Fernandinho, llegó Rodri. Es solo esto”, recordó, encadenando nombres que definen una era.
El mensaje es claro: nadie es insustituible, ni siquiera el hombre que ha dominado el centro del campo europeo en los últimos años. “Cuando se van, tienes que estar acertado y fichar al siguiente”, remató el italiano, marcando la hoja de ruta del mercado.
El adiós de Rodri se suma a otros movimientos de calado en un verano de remodelación en el Etihad. La estructura cambia, el vestuario se mueve, y Maresca admite que el mercado aún no ha terminado para el City. Habrá más decisiones, más entradas, quizá más salidas.
“Necesitamos adaptarnos y no queremos mantener aquí a jugadores que no quieren quedarse”, explicó, sin elevar el tono, pese a los rumores que sitúan a Omar Marmoush y Nico González lejos del club. El entrenador no negó los ecos del mercado, pero se mostró sereno.
Para él, el escenario es casi un clásico de agosto: “Lo normal en las ventanas de fichajes es que tengas que esperar, porque todos los clubes intentan retener a los jugadores hasta la última semana y luego vender por más dinero. Es normal. No me preocupa”.
Todo apunta a un City en construcción mientras la Premier League ya arranca. El plan de Maresca pasa por llegar al cierre del mercado con una plantilla definida, sin incógnitas en el vestuario y con un nuevo faro en el centro del campo.
“Cuando se cierre la ventana de fichajes y tengamos a toda la plantilla, seguro que será diferente”, aseguró. La cuestión, ahora, es sencilla y brutal a la vez: ¿quién se atreverá a ser “el nuevo Rodri” en un equipo que no acepta segundas versiones?






