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Maresca inicia la era post-Guardiola en City: expectativa de títulos

Enzo Maresca ya tiene las llaves del proyecto que durante una década llevó el sello inconfundible de Pep Guardiola. El italiano ha sido nombrado sucesor del técnico más laureado de la historia reciente del club y pone en marcha una nueva etapa en el Etihad Stadium, con el primer examen serio a la vuelta de la esquina: el Community Shield del domingo ante el vigente campeón de la Premier League, Arsenal.

No es un relevo cualquiera. Son diez años de trofeos, una identidad de juego reconocible en todo el mundo y un vestuario acostumbrado a vivir bajo una presión constante. Maresca lo sabe. Y lejos de encogerse, se agarra a ese desafío.

“Estoy completamente emocionado, sé la expectativa cuando te unes a un club como City. La expectativa es ganar partidos, ganar títulos y competir por títulos. Y vamos a intentar eso. Estoy muy feliz de estar de vuelta”, declaró en los canales oficiales del club, dejando claro desde el primer día que no piensa rebajar el listón.

Vuelta a casa y vestuario casi nuevo

Maresca regresa a Manchester con más peso y más responsabilidades que en su primera etapa, cuando ejerció como asistente en el cuerpo técnico. En el camino ha pasado por Leicester City y Chelsea, experiencia que ahora trae de vuelta a un entorno que, según él mismo admite, le resulta familiar.

“Es un momento especial; la sensación es como volver a casa, así que es una sensación muy bonita. La gente dentro del edificio es casi la misma. La plantilla quizá ha cambiado un 80%, pero en general tuve exactamente la misma sensación. Buena gente, es agradable estar aquí”, explicó.

Esa frase resume bien el contraste que se encontrará: el mismo club, otra plantilla. La transición en el banquillo ha ido acompañada de una profunda remodelación del equipo. Cuatro fichajes ya han aterrizado, con un nombre que destaca por encima del resto: Elliot Anderson, incorporado desde Nottingham Forest por 116 millones de libras, la gran apuesta del verano.

Mientras llegan caras nuevas, otras se marchan. City ha dado salida a James Trafford, Manuel Akanji y Nathan Aké, traspasos que cierran etapas y abren hueco a una estructura distinta. Más dolorosas, por su peso simbólico, son las despedidas de dos veteranos que se marchan libres: John Stones y Bernardo Silva, pilares de la era Guardiola que ya no estarán en el nuevo ciclo.

Mercado agitado y un eje en el aire

El vestuario todavía no está cerrado. La dinámica del grupo sigue en movimiento, marcada por los continuos rumores en torno a Rodri, objetivo de Real Madrid y Barcelona. El internacional español se mantiene como pieza central del proyecto, pero el ruido del mercado no se detiene.

Al mismo tiempo, el club negocia por el joven centrocampista de 18 años Ayyoub Bouaddi, de Lille, y sigue muy de cerca a Enzo Fernández, estrella de Chelsea. Dos nombres que encajan en la idea de renovar el corazón del mediocampo y asegurar futuro en una zona clave.

Maresca llega, por tanto, a un equipo que cambia de entrenador y de piel al mismo tiempo. Un reto mayúsculo para cualquiera que se siente en ese banquillo.

La vara de medir: títulos o nada

En este contexto de reconstrucción, el italiano no se refugia en excusas ni en discursos de transición. Su mensaje es directo, sin rodeos: City sigue obligado a pelear por todo.

“Intentar ganar algunos títulos. Pero, como dije antes, es por lo que el club tiene que luchar, así que ojalá podamos estar al final de la temporada y disfrutar de ese momento”, subrayó.

El domingo, ante Arsenal en el Community Shield, llegará la primera respuesta. No decidirá una temporada, pero sí marcará el tono de la nueva era. La pregunta es inevitable: ¿podrá Maresca mantener a City en la cima mientras reconstruye casi todo lo que le rodea?