Logotipo completo Tribuna Gol

Maresca y el desafío ante Aston Villa: dudas físicas y un Haaland listo

El duelo de Champions League ante AEK Athens llegó en el momento perfecto para Enzo Maresca. No solo por el resultado, sino porque le permitió hacer algo casi tan valioso como una victoria en Europa: dar aire a sus piezas clave antes de un exigente viaje a Midlands para medirse a Aston Villa.

Erling Haaland, visto cojeando de forma preocupante tras el triunfo ante Ipswich el pasado fin de semana, ni se vistió de corto. Tampoco lo hizo Marc Guehi. Ambos disfrutaron de un descanso tan merecido como necesario, mientras otras ausencias venían marcadas por el parte médico más que por la pizarra.

Nico O’Reilly, Matheus Nunes y Mateo Kovacic se quedaron fuera mientras avanzan en sus respectivas recuperaciones, después de encadenar golpes y molestias precisamente en ese duelo frente a Ipswich. Tres bajas sensibles en el corazón del equipo, tres incógnitas abiertas a las puertas de Villa.

En la rueda de prensa del jueves, Maresca fue claro con el estado de su plantilla. No dejó lugar a demasiadas interpretaciones: solo uno llega con garantías absolutas.

“Erling es el único que está disponible al cien por cien”, explicó el técnico, antes de matizar sobre Nunes, Kovacic y O’Reilly: “Tenemos una sesión esta tarde. Pueden estar todos disponibles o no. Ayer todos estaban mejorando, y veremos esta tarde”.

Todo queda, por tanto, pendiente de ese último entrenamiento. Un examen final de sensaciones más que de datos, que condicionará por completo la alineación en Birmingham.

Gvardiol aguanta el lateral, Ait-Nouri asoma por la derecha

Ante AEK Athens, la primera pieza recolocada fue Josko Gvardiol. El croata ocupó el lateral izquierdo en ausencia de O’Reilly y cumplió, hasta el punto de perfilarse para repetir en Villa. Terminó el partido con un pequeño golpe que encendió alguna alarma, pero Maresca se encargó de rebajar cualquier preocupación y todo apunta a que mantendrá su puesto en la banda.

El otro foco está en la derecha de la defensa. Con Matheus Nunes aún entre algodones, el escenario abre la puerta a un protagonista poco habitual: Rayan Ait-Nouri. El franco-argelino podría disfrutar de una de esas titularidades que marcan confianza del entrenador y, a la vez, ponen a prueba la profundidad real de la plantilla.

Nada está cerrado, pero el dibujo empieza a insinuarse. Maresca juega con márgenes mínimos.

Haaland, listo para mandar; Foden, Cherki y un rompecabezas de lujo

Arriba, las decisiones son tan delicadas como ilusionantes. El técnico ya ha confirmado que Haaland está en condiciones de ser titular. Y si Haaland está bien, Haaland juega. No hay debate ahí. El noruego será el faro ofensivo en Villa Park.

La verdadera batalla se libra a su espalda.

Phil Foden viene de firmar un hat-trick en la noche de miércoles, instalado en ese rol de mediapunta, el clásico dorsal 10 que respira entre líneas y castiga cualquier despiste rival. Con ese nivel, lo lógico es que conserve el puesto. Pero aparece un nombre que cambia el tablero: Rayan Cherki.

El francés está llamado a regresar al once y su perfil encaja de maravilla en el carril central. Si Maresca decide colocarle ahí, el movimiento arrastraría al resto: Foden podría desplazarse a la izquierda, donde también se siente cómodo, con Iliman Ndiaye ocupando el extremo contrario. Una línea de tres creativa, agresiva, capaz de asociarse por dentro y romper por fuera.

La calidad sobra. El problema, si es que se puede llamar problema, es elegir a quién dejar fuera.

Un golpe duro en ataque: Semenyo, KO

No todas las noticias apuntan hacia arriba. Antoine Semenyo estará apartado de los terrenos de juego alrededor de ocho semanas por una lesión de rodilla sufrida ante Ipswich. Un contratiempo serio para el plan de rotaciones de Maresca, que pierde una pieza potente, vertical, ideal para partidos rotos o segundas partes con espacios.

Sin Semenyo, el margen de maniobra se estrecha. Cada decisión en la zona ofensiva pesa un poco más. Cada riesgo físico, también.

Así llega City a Midlands: con un Haaland al cien por cien, un Foden desatado, Cherki llamando a la puerta del once y varias dudas médicas que se resolverán casi sobre la bocina. Entre la necesidad de cuidar a los tocados y la obligación de seguir ganando, Maresca tendrá que afinar como nunca.

La pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿hasta dónde se puede forzar en octubre sin pagar la factura en primavera?