Manchester United descarta fichaje de Cristian Romero
El runrún venía de Argentina: el Manchester United se preparaba para lanzarse a por Cristian Romero, aprovechar la incertidumbre en el Tottenham y llevarse al campeón del mundo a Old Trafford. Sonaba a gran golpe de mercado, a fichaje de impacto.
Desde dentro del club, la respuesta ha sido tajante: no. No hay operación en marcha por el central argentino, ni es una prioridad en este momento.
Un mercado con otras urgencias
El nuevo proyecto, bajo la batuta deportiva marcada por INEOS, mira en otra dirección. En este arranque de ventana, la planificación se ha reordenado y el foco se ha desplazado lejos del eje de la zaga.
En los despachos de Old Trafford la palabra clave es “equilibrio”. Y eso, hoy, pasa por reforzar el lateral izquierdo y por remodelar a fondo el centro del campo de Michael Carrick.
El United quiere un lateral zurdo ya. El nombre que más pesa ahora mismo es el de Lewis Hall, de Newcastle United. El joven inglés ha dejado muy buenas sensaciones en las últimas temporadas y en Manchester gustan su perfil, su proyección y su capacidad para adaptarse a un contexto grande.
Hall, por su parte, ve el movimiento como un salto natural en su carrera. Volver a jugar la Champions League, algo que ya ha probado con Newcastle esta temporada, le seduce de lleno. Desde el United ya han dado los primeros pasos, con contactos positivos con el jugador, pero el escenario no es sencillo: Newcastle no tiene urgencia económica tras la venta de Anthony Gordon al Barcelona por 69 millones de libras (unos 80 millones de euros). No hay rebajas a la vista.
El motor del equipo, en el punto de mira
Si en el lateral hay prisa, en el centro del campo hay casi una obsesión. El United ha reactivado conversaciones con el West Ham United por Mateus Fernandes. El objetivo es claro: más técnica, más energía, más dinamismo en la sala de máquinas.
Carrick quiere un mediocampo capaz de sostener el ritmo de la Premier y de mandar en Europa. Fernandes encaja en ese plan. Los últimos informes apuntan a que el United va por delante del Paris Saint-Germain en la carrera por el portugués. Ventaja deportiva, proyecto más definido y una apuesta firme por darle galones desde el primer día.
En la hoja de ruta interna se habla, incluso, de incorporar al menos dos, quizá tres centrocampistas nuevos. No es un simple retoque, es una reconstrucción.
Defensa central: confianza en lo que hay
En este contexto se entiende mejor el desmentido sobre Romero. El United no cierra la puerta a reforzar el centro de la defensa más adelante en la ventana, pero no está dispuesto a desviar recursos de las prioridades actuales.
En el club hay confianza en el grupo de centrales ya disponible. La sensación en la cúpula es que, con las piezas adecuadas alrededor —un lateral zurdo fiable, un mediocampo más sólido— la línea defensiva puede rendir a buen nivel sin necesidad de un gran desembolso inmediato en esa zona.
Por eso, cualquier movimiento por Romero u otro central de perfil similar quedaría, como mínimo, para una segunda fase del mercado. Primero, las urgencias. Luego, los retoques.
Un nueve, un portero y una hoja de ruta clara
El plan del United para este verano es ambicioso en número de incorporaciones. Además del lateral y de los centrocampistas, el club quiere un delantero que pueda competir y dar descanso a Benjamin Sesko.
En las últimas horas, fuentes del club han revelado que ojeadores del United siguieron de cerca a un joven delantero italiano y lo vieron marcar dos goles en sus dos últimos partidos internacionales. El perfil encaja: joven, con margen de crecimiento, pero con impacto inmediato.
También se busca un guardameta que compita y cubra a Senne Lammens. El martes trascendió que un portero del Leeds figura entre los dos nombres que maneja Jason Wilcox y su equipo para esa posición. Portería y delantera, sí; eje de la defensa, no. Al menos, no ahora.
Un mercado sin fuegos artificiales
El verano se presenta intenso en Old Trafford, pero con una consigna clara: nada de fichajes de escaparate por el mero titular fácil. La nueva propiedad quiere evitar los golpes de efecto que en el pasado no se tradujeron en un equipo competitivo.
La prioridad es construir un once más funcional, con piezas que encajen entre sí, aunque no todas acaparen portadas. De ahí que, pese al atractivo mediático de un nombre como Cristian Romero, el United haya decidido mantenerse al margen.
Con la pretemporada a la vuelta de la esquina, el margen de maniobra se estrecha. Las próximas semanas dirán si esta estrategia de mercado, más fría y quirúrgica, se traduce en un United reconocible, competitivo y, sobre todo, preparado para volver a pelear por todo.





