Manchester City acelera por Elliot Anderson: negociación con Nottingham Forest
El Manchester City ha puesto el pie en el acelerador. Quiere a Elliot Anderson ya, y no piensa levantarse de la mesa pese al primer portazo de Nottingham Forest, que se mantiene firme en una cifra que roza los 100 millones de libras por el centrocampista inglés de 23 años.
El primer intento de los de Etihad ya está sobre la mesa y ha sido rechazado. En el City Ground no se mueven de una valoración cercana a los nueve dígitos y, según distintas informaciones, incluso llegaron a manejar internamente una cifra de hasta 125 millones. En Manchester, en cambio, ven el acuerdo bastante más cerca de las 80 millones de libras. Entre ambos clubes se abre un hueco considerable que habrá que cerrar a base de negociación fina en los próximos días.
Un objetivo prioritario, no un capricho de mercado
No se trata de una oportunidad de última hora ni de un impulso reactivo. Anderson lleva casi un año marcado en rojo en la agenda del City. El director de fútbol, Hugo Viana, y el nuevo técnico, Enzo Maresca, coinciden en el diagnóstico: el internacional inglés encaja como un guante en el hueco que ha dejado Bernardo Silva con su salida del Etihad.
Box-to-box, con recorrido, energía y capacidad para conectar líneas, el ex de Newcastle United representa el perfil que Maresca quiere en el corazón de su nuevo proyecto. De ahí la urgencia. El City no quiere que la operación se eternice mientras el equipo arranca la pretemporada en julio. La idea es clara: tener a su nuevo centrocampista estrella vestido de celeste antes de que el balón eche a rodar bajo las órdenes del técnico italiano.
La luz verde de Tuchel y la preferencia del jugador
Hay un detalle que habla del grado de avance de la operación: Thomas Tuchel, seleccionador de Inglaterra, ya ha permitido que Anderson pase el reconocimiento médico con el City durante el Mundial de la FIFA en Norteamérica. No es un gesto menor en plena concentración de una selección.
El propio jugador, además, ha dejado clara su inclinación. Pese al interés de Manchester United, Anderson ha señalado al City como su destino preferente. El campeón inglés, por tanto, juega esta partida sabiendo que tiene de su lado la voluntad del futbolista, un factor que siempre pesa cuando las cifras empiezan a tensarse.
Forest, firme y con su dueño al mando
En Nottingham, sin embargo, no se dejan impresionar. Evangelos Marinakis, propietario del Forest, se ha implicado personalmente en las conversaciones desde el City Ground. Es él quien pilota una negociación en la que el club se siente en posición de fuerza: tiene contrato, tiene un internacional en plena curva ascendente y sabe que el City le considera pieza clave de su reconstrucción en la medular.
El mensaje es nítido: quien quiera a Anderson tendrá que pagar una cantidad acorde a su importancia deportiva y a un mercado inflacionado. Y si alguien puede acercarse a esas cifras, es precisamente el City.
Tonali, el plan B que presiona al plan A
Mientras presiona por Anderson, el City no se queda quieto en el resto del tablero. Sandro Tonali, de Newcastle United, aparece como alternativa real si la operación con el Forest se convierte en un muro infranqueable. El club lo ha seguido y lo contempla como otra vía para reforzar la sala de máquinas.
Esa doble vía también forma parte de la estrategia. Mantener abierta la opción Tonali aumenta el margen de maniobra del City y envía un mensaje implícito al Forest: hay otros caminos si la negociación se rompe. Aun así, en Manchester no lo esconden: el plan A sigue llamándose Elliot Anderson.
El tiempo corre. La pretemporada se acerca, Maresca necesita piezas y el mercado no espera. ¿Cederá antes el Forest en el precio o el City en sus límites? La respuesta puede marcar el centro del campo del campeón inglés durante muchos años.






