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Liverpool planea su futuro: el plan Camara para 2027

Liverpool ya trabaja a fuego lento en su siguiente gran ventana de fichajes. Puede sonar extraño cuando se recuerda que el club desembolsó 123 millones de libras por un solo jugador este verano, pero, en términos globales, los reds se movieron con una contención poco habitual.

Más allá de la llegada multimillonaria de Bradley Barcola, el club de Anfield solo incorporó a Ronald Araujo en calidad de cedido y cerró la llegada de Victor Muñoz. Nada de revolución masiva. Con Andoni Iraola aterrizando en el banquillo, dinamitar la plantilla no tenía sentido. Demasiados cambios al mismo tiempo suelen pasar factura; Liverpool apostó por algo diferente: continuidad con bisturí, no con martillo.

Un proyecto a largo plazo tras la era Klopp

En Anfield se asume que el presente es parte de un proyecto de largo recorrido. El club vive un cambio de guardia profundo, simbolizado como pocos hechos por la salida de Jürgen Klopp. Ese ciclo ya se ha cerrado. Y la herida todavía está fresca.

Por primera vez en casi una década, Liverpool afronta una temporada sin Andy Robertson ni Mo Salah. Antes ya habían dicho adiós Roberto Firmino y Sadio Mané. El esqueleto de aquel equipo que marcó una época en Europa prácticamente ha desaparecido. Y lo que queda tiene fecha de caducidad.

El contrato de Alisson Becker termina en 2027 y, según se apunta desde el entorno del club, no parece probable que lo extienda. El de Virgil van Dijk acaba al final de esta misma temporada. Su futuro es una incógnita abierta. Todo apunta a que el equipo que dominó bajo Klopp quedará reducido a recuerdo en muy poco tiempo.

En paralelo, Liverpool necesita también que sus grandes fichajes del verano de 2025 terminen de asentarse. No se construye un nuevo once dominante en dos mercados. Se cocina a fuego lento, se corrige, se ajusta. Y ahí entra la hoja de ruta que el club ha marcado para los próximos años.

Barcola, Isak, Wirtz, Szoboszlai: el nuevo rostro de Anfield

El presente ya tiene nombres nuevos. Bradley Barcola, Alexander Isak, Florian Wirtz y Dominik Szoboszlai encarnan la nueva era que la directiva quiere levantar alrededor de Iraola. Jugadores de talento, de recorrido, capaces de sostener al club durante la próxima década si todo encaja.

Liverpool no ha improvisado. Ha ido añadiendo piezas cuando el mercado ofrecía la oportunidad adecuada. Así se construyó también el equipo de Klopp: paso a paso, sin atajos, con decisiones muy marcadas y sin movimientos por puro impulso.

La lógica se mantiene ahora. Iraola no va a tener un equipo terminado en dos o tres ventanas. El club no quiere. Prefiere elegir cada refuerzo en el momento exacto, sin forzar operaciones que no encajen en la estructura económica o deportiva. Y ahí entra un nombre que en Anfield se mira con especial atención.

Lamine Camara, objetivo marcado en rojo

El siguiente paso del plan se llama Lamine Camara. No para mañana. Para 2027.

Según informó Ben Jacobs en Givemesport, Liverpool ya contactó con el futbolista durante el último mercado de verano. El mensaje fue claro: el club le considera una pieza muy importante en su planificación a medio plazo, con la vista puesta precisamente en 2027.

Su fichaje por Chelsea se cayó y el jugador sigue soñando con aterrizar en la Premier League. Ese deseo mantiene viva la operación. Liverpool, por su parte, no se ha bajado del tren. Sigue atento, mide tiempos, calibra cifras. Y mantiene el interés.

El encaje es evidente en la pizarra del club: un futbolista que podría convertirse en uno de los pilares de ese nuevo Liverpool que nacerá cuando Alisson, Van Dijk y los últimos supervivientes de la era Klopp ya no estén. Un relevo generacional planificado, no improvisado.

La operación no está cerrada, ni mucho menos, pero el escenario es favorable: jugador seducido por la Premier, un gigante que le ha marcado en rojo para dentro de tres años y un proyecto en plena reconstrucción que necesita nuevas columnas maestras.

La pregunta ya no es si Liverpool cambiará de piel. Eso está ocurriendo. La cuestión es si, cuando llegue 2027, Lamine Camara estará en el centro de ese nuevo Liverpool que quiere volver a mandar en Inglaterra y en Europa.