Liverpool intensifica la búsqueda de Yan Diomande
Liverpool no suelta a Yan Diomande. Ni un centímetro. El marfileño de RB Leipzig se ha convertido en la gran obsesión de Anfield para cubrir el vacío gigantesco que ha dejado Mohamed Salah tras nueve temporadas de leyenda. Y el club inglés se prepara ya para un segundo intento que promete ser tan caro como contundente.
El primer asalto fue rechazado sin pestañear: un paquete de 100 millones de euros, alrededor de 87 millones de libras. Leipzig dijo no. Y no solo eso: en Alemania están dispuestos a estirar la cuerda hasta una cifra que supere la venta de Ousmane Dembélé al Barcelona en 2017, lo que marcaría un nuevo récord de la Bundesliga.
Aun así, en Liverpool no contemplan la rendición.
Frustración en el entorno de Diomande
Mientras los clubes miden fuerzas, la espera empieza a pasar factura en el entorno del jugador. Según el periodista Lewis Steele, el campamento de Diomande vive con una mezcla de ilusión y creciente impaciencia.
“Creo que hay un poco de frustración por parte del jugador por lo que he escuchado, porque quizá está tardando más de lo que algunos anticipaban”, explicó Steele en su canal de YouTube, refiriéndose directamente al entorno del futbolista. Ellos imaginaban un desenlace mucho más rápido. Ahora asumen que la operación puede alargarse más allá del Mundial, aunque lo han terminado aceptando.
La sensación es clara: si el grupo propietario FSG apretara el acelerador al máximo, el acuerdo podría cerrarse mucho antes. Steele lo resumió con crudeza: si Liverpool “se pusiera las pilas”, el fichaje podría cerrarse “en uno o dos días”.
La operación, sin embargo, se mueve en otra velocidad. Y cada jornada que pasa sin avances alimenta el runrún alrededor de un jugador que ve en Anfield el salto ideal en su carrera.
Un verano millonario… y todavía con pólvora
Liverpool ya invirtió alrededor de 440 millones de libras el verano pasado en reforzar la plantilla. No ha sido suficiente. El club quiere dotar al nuevo técnico, Andoni Iraola, de un bloque capaz de pelear de nuevo por todo y de redefinir el equipo tras el adiós de Salah.
El plan deportivo es ambicioso: además de Diomande, en la agenda figuran otro extremo, un posible nuevo delantero, un centrocampista y varios refuerzos defensivos, con especial atención a los laterales. Pero por mucho que haya otras necesidades, el nombre que encabeza todas las listas internas es el mismo: Yan Diomande.
El segundo intento se prepara ya con una etiqueta clara desde dentro del mercado: una oferta “muy agresiva”.
La ofensiva silenciosa: convencer primero al jugador
Mientras se habla de cifras, pujas y récords, Fabrizio Romano apunta a un frente menos visible pero clave: el del propio jugador. Para el periodista, el trabajo de Liverpool “en el lado del futbolista” está siendo excelente y todavía no recibe la atención que merece.
Romano detalla que el club inglés lleva tiempo trabajando para lograr el “sí” total de Diomande y empujarle a trasladar un mensaje directo a Leipzig: “dejadme ir a Liverpool”. Esa es la jugada. Si el marfileño aprieta desde dentro, el muro alemán puede empezar a agrietarse.
No es un acercamiento improvisado. Desde diciembre, fuentes cercanas al club inglés explican que los responsables de Anfield mantienen contactos casi diarios con el entorno del extremo para preparar un movimiento en verano. La estrategia pasa por seducirle con un proyecto deportivo fuerte y una propuesta económica a la altura de una estrella llamada a liderar la nueva era.
Romano lo confirma: Liverpool volverá a la mesa de negociación. No solo con más dinero, también con un paquete contractual potente para tener a Diomande “100% de su lado”.
Leipzig resiste… por ahora
El problema para Liverpool tiene nombre y acento alemán: RB Leipzig no quiere vender. El club considera que retener a Diomande es una decisión estratégica. El plan pasa por ofrecerle un gran salario, un nuevo contrato y Champions League como escaparate. Después, el próximo verano, el jugador podría decidir su futuro con más calma y desde una posición aún más fuerte.
Desde Alemania insisten: quieren seguir contando con él. No es una postura de negociación ligera, al menos de puertas afuera.
Liverpool, sin embargo, no piensa quedarse corto. Romano asegura que el nuevo intento superará los 100 millones de euros. Será una propuesta enorme, diseñada para cambiar el tablero y obligar a Leipzig a replantearse su resistencia.
El club inglés trabaja en paralelo dos frentes: una oferta económica que golpee con fuerza en las oficinas del club alemán y un contrato que seduzca por completo al jugador. El mensaje interno es claro: se hará todo lo posible para cerrar el fichaje de Yan Diomande.
Plan B en la recámara, pero un objetivo intocable
En caso de que Leipzig se mantenga firme y la operación se rompa, Liverpool no quedará bloqueado. El club maneja alternativas. En la lista aparece una figura de Brighton y, según Romano, Iraola siente un aprecio especial por una estrella de PSG que podría salir este verano por unos 78 millones de libras.
Son opciones reales, estudiadas, con números sobre la mesa. Pero ninguna de ellas cambia la prioridad.
Hoy, en los despachos de Anfield, la apuesta está hecha: el proyecto post-Salah tiene nombre propio. La pregunta ya no es si Liverpool quiere a Yan Diomande. Eso está fuera de toda duda.
La cuestión es otra: ¿cuánto está dispuesto a arriesgar para arrancarlo de Leipzig y convertirlo en el nuevo rostro de su ataque?





