Liverpool acelera por Barcola: objetivo tras Salah
Liverpool ya tiene una señal clara: el fichaje de Bradley Barcola está sobre la mesa. Y esta vez, de verdad.
El extremo de Paris Saint-Germain, considerado hasta hace nada una pieza prohibida en el mercado, ha pasado a ser una oportunidad real para los grandes de la Premier League. Entre ellos, un Liverpool que busca, sin disimulo, al heredero de Mohamed Salah.
De Diomande a Barcola: giro en el plan de Liverpool
El verano en Anfield empezó fuerte por las bandas. El club ya cerró la llegada del internacional español Víctor Muñoz desde Osasuna por unos 40 millones de euros, un movimiento importante pero insuficiente para cubrir el vacío que dejará Salah si, como se espera, termina marchándose a la Saudi Pro League o a la Major League Soccer.
El primer gran objetivo para el ataque había sido Yan Diomande, de RB Leipzig. Sin embargo, el marfileño ha ido inclinando su futuro hacia el PSG, lo que ha obligado a Liverpool a reajustar su hoja de ruta.
Ese posible traspaso de Diomande a París ha abierto otra puerta: la de Barcola. En Francia se interpreta que, para equilibrar cuentas, el campeón de la Ligue 1 podría escuchar ofertas por el extremo de 23 años.
De “intocable” a pieza negociable
Durante semanas, en el entorno del PSG se repetía la misma palabra con Barcola: intocable. Pero esa etiqueta ha empezado a desmoronarse.
Fabrizio Romano ha explicado que el escenario ha cambiado de forma notable. Hasta la semana pasada, el club parisino no contemplaba su salida. Ahora, el jugador aparece vinculado a varios equipos importantes y la sensación es distinta: Barcola tiene “serias posibilidades” de abandonar París en esta ventana.
El punto clave está en el contrato. Las conversaciones para una renovación están completamente paradas desde hace tiempo. No hay acuerdo a la vista y eso coloca al PSG ante un dilema clásico: renovar o vender. En este momento, ninguna de las dos cosas está cerrada.
En ese contexto, tanto Liverpool como Arsenal han movido ficha. Los dos clubes han mantenido contactos por Barcola. En Anfield lo tienen “en lo más alto” de su lista de objetivos ofensivos desde hace meses. En el norte de Londres, la jerarquía es distinta: el objetivo número uno es Rogers, con Barcola como segunda opción dentro de una lista más amplia de extremos.
Un “luz verde” costosa
Las últimas informaciones apuntan a que el entorno del jugador ya explora activamente una salida este verano. Desde Inglaterra se habla incluso de una “luz verde significativa” para que Liverpool intente el golpe.
Pero nada de ganga. PSG, si se sienta a negociar, lo hará desde una posición dura: pide alrededor de 150 millones de euros por Barcola. Esa cifra convertiría la operación en récord absoluto para el fútbol británico y superaría la marca interna de Liverpool, fijada en los 125 millones de libras pagados por Alexander Isak al Newcastle el verano pasado.
La ecuación es sencilla y brutal: quien quiera a Barcola no solo deberá convencer al jugador, también deberá presentar un paquete económico gigantesco al PSG.
El movimiento hacia Anfield, aun así, “parece una posibilidad creciente”. Si el futbolista rechaza una nueva propuesta de renovación, en París estarían dispuestos, a regañadientes, a estudiar su venta.
¿Bendición disfrazada tras Diomande?
En Liverpool no todos lamentarían quedarse sin Diomande. Para algunos, podría ser incluso una ventaja.
El excentrocampista red Danny Murphy lo ve así. A su juicio, pagar más de 100 millones por un jugador aún en fase de promesa, sin un historial sólido que justifique semejante inversión, era una apuesta demasiado arriesgada. Diomande es talento puro, pero todavía un proyecto.
Barcola, en cambio, le parece un perfil menos arriesgado. Ha dejado huella en Champions League en las dos últimas temporadas, ha demostrado impacto real en grandes escenarios y, con los fichajes que está cerrando el PSG, podría convertirse en una pieza prescindible en el Parque de los Príncipes.
Un verano que obliga a decidir
Liverpool se encuentra ante un mercado incómodo y fascinante a la vez. El equipo viene de pelear por la liga, ha invertido fuerte, pero encara una reestructuración profunda de su frente ofensivo en pleno cambio de ciclo.
La marcha probable de Salah, el coste descomunal de cualquier estrella de banda y la necesidad de no equivocarse con el próximo gran fichaje convierten la operación Barcola en algo más que un simple nombre en una lista.
Si Anfield decide lanzarse a por él y PSG mantiene el precio en torno a esos 150 millones de euros, la pregunta ya no será si Barcola está preparado para dar el salto.
La verdadera cuestión será si Liverpool está dispuesto a redefinir su propio techo económico para construir el nuevo ataque de la era post-Salah.






