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Kenny Dalglish y Karen Carney reciben premios PFA 2026

Sir Kenny Dalglish y Karen Carney han sido distinguidos con los premios al mérito de la Professional Footballers’ Association (PFA) de 2026, un reconocimiento reservado a figuras cuya huella en el fútbol resulta imposible de borrar.

La ceremonia de los PFA Awards tendrá lugar el martes por la noche en Manchester, escenario en el que también se desvelarán los ganadores de los premios al mejor jugador y mejor jugadora del año elegidos por los propios futbolistas. En medio de ese escaparate de estrellas actuales, el foco se detendrá en dos nombres que representan eras distintas, pero una misma idea: legado.

Dalglish, una vida entera al servicio del juego

La carrera de Sir Kenny Dalglish desafía los resúmenes breves. Ídolo como jugador, referencia como entrenador y figura moral para todo un club y una ciudad.

Con Escocia, Dalglish se convirtió en el futbolista masculino más internacional de la historia del país: 102 partidos con la selección y 30 goles, cifra que le permite compartir el récord anotador de la selección absoluta con Denis Law. Una combinación de longevidad y peso competitivo que lo sitúa en el centro de la historia del fútbol escocés.

Su trayectoria a nivel de clubes arrancó con un periodo plagado de títulos en Celtic. Desde allí dio el salto que lo cambió todo: en 1977 fichó por Liverpool por una cifra récord para el fútbol británico. A partir de ese momento se transformó en uno de los símbolos del gran Liverpool que dominó Inglaterra y Europa.

Los números hablan por sí solos. En 14 años con la camiseta ‘red’, Dalglish disputó 515 partidos, levantó ocho títulos de First Division y conquistó tres Copas de Europa. En 1983 quedó segundo en la votación del Balón de Oro, reflejo del respeto que se ganó también fuera del Reino Unido.

Su influencia no se detuvo cuando dejó de ser “solo” futbolista. Nombrado jugador-entrenador en 1985, condujo al Liverpool a tres títulos de liga y dos FA Cups, incluida la histórica temporada del doblete en 1985-86. Colgó las botas en 1990, pero no abandonó los banquillos.

Tras su dimisión como técnico del Liverpool en febrero de 1991, Dalglish firmó otro capítulo mayúsculo: llevó a Blackburn al título de la Premier League en 1995, una de las gestas más recordadas de la era moderna. Después llegarían etapas en Celtic, Newcastle y un regreso a Anfield, donde añadió a su palmarés la League Cup de 2012.

Más allá del césped

La figura de Dalglish se agiganta, sobre todo, cuando se mira fuera del campo. En Merseyside su nombre va mucho más allá del fútbol.

Fue uno de los grandes apoyos del Liverpool y de las familias de las víctimas tras la tragedia de Hillsborough en 1989. Su presencia, su cercanía y su compromiso en aquellos meses oscuros le valieron un respeto que trasciende colores y generaciones.

A ello se suma su labor benéfica. Desde 2005, a raíz del tratamiento contra el cáncer de mama de su esposa, impulsó la Marina Dalglish Appeal, iniciativa con la que ha recaudado millones de libras para apoyar la atención y el tratamiento del cáncer. Un trabajo silencioso durante años, pero constante.

Hoy, a los 75 años, el reconocimiento de la PFA llega en un contexto especial. En junio de 2026, Dalglish anunció que está recibiendo tratamiento contra el cáncer. El premio al mérito no solo celebra lo que hizo, sino también la forma en que lo hizo: con una mezcla de talento, liderazgo y humanidad que explica por qué su nombre sigue pesando tanto en el fútbol británico.

En Manchester, cuando se pronuncie su nombre, no se estará aplaudiendo solo a un campeón. Se estará aplaudiendo a una vida entera entregada al juego. Y a todo lo que el juego puede significar para una comunidad.