Kane brilla y el Bayern avanza en la Copa
En Osnabrück, en una noche de Copa alemana con trampa evidente, el Bayern Munich hizo lo que se espera de un campeón: ganar con autoridad. El 4-1 luce cómodo en el marcador. El partido, no tanto. Y en medio de todo, un nombre que aún no pisa el césped pero marca la agenda: Jamal Musiala.
Musiala, entre la espera y la protección
Vincent Kompany fue claro tras el encuentro. Jamal Musiala podría volver pronto, quizá incluso estar disponible para el duelo de Bundesliga del sábado ante el recién ascendido Schalke. Pero el técnico no quiere que la palabra “prisa” se acerque al caso del internacional alemán.
El centrocampista, que ya explicó públicamente que sufre crisis de ausencia tratables, no fue convocado para el choque de Copa y todavía no ha disputado un solo minuto oficial con Kompany. Sus dos colapsos en el campo en apenas cuatro días, primero ante RB Leipzig en pretemporada y después en un amistoso el 18 de agosto, encendieron todas las alarmas.
Kompany lo sabe y pisa con cuidado. El mensaje es nítido: Musiala volverá cuando esté preparado, no cuando el calendario lo exija.
Un golazo que despertó al campeón
El partido en Osnabrück arrancó torcido para el Bayern. Robin Meissner se inventó un derechazo desde unos 30 metros que se clavó en la escuadra derecha. Un golazo. De los que silencian a un banquillo visitante y encienden un estadio entero.
La reacción fue reveladora: Harry Kane y hasta el portero Jonas Urbig felicitaron al delantero rival. Respeto por el gesto técnico, pero también una forma de decir: “Vale, ahora nos toca a nosotros”.
Y el campeón respondió.
Kane empató poco después y Tom Bischof firmó el 2-1 en el minuto 24. El marcador se ponía en su sitio, pero el partido seguía siendo incómodo. Osnabrück defendía con esa mezcla de intensidad y orden que suele atragantarse a los grandes en noches de Copa.
Kompany no rota en exceso y aprieta con su tridente
Kompany no se guardó demasiado. Nada de once completamente alternativo. Sobre el césped, un frente ofensivo de lujo: Kane, Luis Díaz y Michael Olise como titulares. A ellos se sumó el estreno en el once de Ismael Saibari tras su llegada desde PSV Eindhoven.
El plan era claro: someter desde la posesión y castigar cualquier desajuste. El propio Kompany lo explicó después: su equipo encontró espacios, primero a cuentagotas, luego con mayor claridad cuando el rival se estiró.
En la primera parte, el Bayern chocó contra el bloque compacto de Osnabrück. Tras el descanso, el guion cambió: el conjunto local se atrevió a presionar más arriba. Ese paso adelante fue el principio del fin para sus opciones.
Olise y Kane cierran la cuenta
La tensión en el marcador se alargó más de lo que al Bayern le habría gustado. El 2-1 vivió demasiado tiempo. El riesgo de un error, de un rebote, de una jugada aislada, flotaba en el ambiente.
Hasta que apareció Michael Olise.
En el minuto 73, el atacante francés encontró el gol que rompía definitivamente el partido y sellaba el pase. A partir de ahí, el Bayern jugó con otra calma. Con Osnabrück ya desfondado, llegó el golpe final: Kane, desde el punto de penalti, completó su doblete y el 4-1 definitivo.
“Creo que fue una buena actuación. Partidos como este nunca son fáciles”, reconoció Kane. El inglés subrayó el ambiente, la energía del rival y la necesidad de mantener la concentración cuando el partido se abre con un gol “escandaloso” como el de Meissner.
Un arranque de curso contundente
El contexto hace que este 4-1 pese aún más. El Bayern venía de tumbar al Dortmund 2-1 en la Supercopa y de arrasar 5-1 al Stuttgart en el inicio de la Bundesliga. El equipo de Kompany no solo gana: impone.
El técnico lo resumió con pragmatismo. Ganar 4-1 fuera de casa, en Copa, ante un rival compacto que ha construido su éxito desde la solidez defensiva, no es un trámite. Es una declaración de intenciones.
La gran incógnita ahora no es si este Bayern compite. Eso ya lo está demostrando. La pregunta es otra: ¿cuándo volverá Jamal Musiala a sumarse a un equipo que ya vuela sin él… y cuánto más alto puede llegar cuando su gran talento creativo vuelva a entrar en escena?






