Juventus y la defensa de Spalletti tras la derrota ante Sassuolo
La noche loca ante Sassuolo ha dejado a Luciano Spalletti en el ojo del huracán. Juventus marcó, pero también encajó dos goles en el descuento, tiró por la borda un partido que parecía controlado y encendió a una afición que ya corea un nombre: Antonio Conte.
En medio del ruido, la directiva ha salido en bloque a proteger al entrenador.
Carnevali se planta: “No estoy pensando en cambiar”
El CEO Giovanni Carnevali defendió con firmeza al técnico en declaraciones a Radio Anch’io Lo Sport, recogidas por Sky. Su mensaje fue claro, casi desafiante ante el clima de impaciencia.
«Cambiar de entrenador con frecuencia no forma parte de mi forma de trabajar. No lo estoy considerando en absoluto. Debemos planificar y construir. Habrá decepciones por el camino, pero también satisfacciones al final», afirmó.
Carnevali no se quedó ahí. Reforzó la figura de Spalletti y recordó que el proyecto apenas empieza.
«Spalletti es un entrenador extraordinario, uno de los mejores en absoluto por cómo trabaja en el campo. Las evaluaciones son constantes, pero hay que saber lo que se hace. Llevo aquí tres meses y hemos tratado de entender las oportunidades y las posibilidades. Necesitamos un poco de tiempo. Debemos seguir adelante sin quedarnos anclados en lo que se ha hecho en el pasado».
Un mensaje directo a la grada más nostálgica, la que mira atrás y reclama el regreso de Conte.
Un plan claro… golpeado por las lesiones
Según informa Corriere dello Sport, Spalletti y la nueva dirigencia han trabajado codo con codo en la construcción de la plantilla. No hubo imposiciones, sino consenso: cada fichaje fue compartido para armar un 4-2-3-1 reconocible, con dos alternativas fiables por posición.
La idea era sencilla sobre el papel: un once base sólido, profundidad en el banquillo y un sistema claro. Juventus invirtió fuerte y no realizó ventas importantes, apostando por reforzarse sin debilitarse.
El problema llegó demasiado pronto. Las lesiones graves en el arranque de temporada han dinamitado el plan. Ese 4-2-3-1 “de manual” se ha quedado, por ahora, en un boceto incompleto, obligado a parchearse semana tras semana.
Un final abominable, pero no una crisis total
La imagen del equipo en el desenlace ante Sassuolo ha alimentado las dudas. Spalletti ha parecido apagado en la banda, sin la energía habitual, y el derrumbe en el tiempo añadido ha multiplicado las críticas.
Pero un relevo en el banquillo a estas alturas sería un terremoto. No hay crisis deportiva a gran escala, sí un momento delicado, amplificado por la forma en la que se escapó el último partido.
El desafío es inmediato: encontrar rápido nuevas referencias dentro del campo, líderes técnicos y anímicos capaces de sostener al grupo, y una estructura táctica que funcione pese a las ausencias. La Serie A no espera a nadie, y Juventus no puede permitirse semanas de deriva.
Mientras tanto, el nombre de Antonio Conte seguirá flotando sobre el club como una sombra constante. No suele asumir proyectos a mitad de temporada, pero su figura está ahí, latente, como una presión silenciosa sobre cada paso que dé Spalletti.






